Mi argumento, en este mundo globalizado, creo que es válido. Sintiéndome, como me siento, ciudadano de un mundo sin fronteras y partiendo de la base de que en España los partidos que nos gobierna cada vez representan menos a nadie, tengo todo el derecho del mundo a pedir que mi presidente sea Pepe Mujica. Me acojo incluso al recién bautizado (en este mismo momento que escribo esta línea) derecho a la vergüenza ajena. En este mundo finito de horizontes cada vez más estrechos uno debería poder elegir, si es que hubiera que elegir un gobierno que fuera más allá de nuestra sana conciencia, al gobernante con el que más se sintiera identificado o, cuando menos, al que menos le abochornase. En los extremos de ese amplio espectro, el de la identificación y el bochorno, se encuentran, por un lado, el presidente de Uruguay, Pepe Mujica, y el presidente de España, nuestro Mariano.
Tengo miles de argumentos para querer a un presidente como Mujica en la tierra que piso. Quizá en otro momento los exponga con más detalle, puede que acompañados de una recogida de firmas en Change, o Avaaz o una de estas para pedir que quiten a Mariano y nos lo traigan. Mientras tanto creo que me vale este vídeo que acabo de editar para el Mundo de Mañana en el que rescato fragmentos de los discursos de ambos presidentes ante la Asamblea General de la ONU el pasado mes de septiembre. La inevitable comparación habla por sí misma. Uno habla del futuro previsible y del deseable. El otro se encharca en el pasado más casposo e innecesario. Se lo dejo aquí para fomentar el debate y seguir abriendo nuestra mente política. Que lo disfruten (y lo comenten).
Se acabó el verano. Aunque para muchos se terminó hace ya tiempo, para bien o para mal, la mayoría vuelve hoy a sus obligaciones, ya sean estas ir al trabajo, ponerse a estudiar como locos lo no estudiado hasta ahora o seguir buscándose la vida. Sólo unos pocos privilegiados estirarán los días hasta hacer coincidir el fin de su verano con la fecha oficial del mismo. Sea como sea, septiembre sabe ya a otra cosa. Se nota en el aire (y en la falta del mismo en los vagones del Metro).
Una de esas cosas distintas a las que sabe septiembre es, sin lugar a dudas, a la vuelta al cole. Lo que hoy se asume como un volver a empezar incluso con algo de ilusión, en su día era un suplicio. Uno de los pocos recuerdos dulces de ese primer día de clase era que por lo general tu única obligación consistía en realizar un dibujo de tus vacaciones. Las malas lenguas insinúan que continué haciendo esto mismo hasta el penúltimo año de mi carrera, lo cual desmiento tajantemente desde estas páginas. En cualquier caso, y a pesar de que no puedo poneros ahora a dibujar a todos (aunque me encantaría), sí queremos comenzar esta nueva temporada de el Mundo de Mañana preguntándoos qué tal os ha ido este veranito. El formato, como no podía ser de otra manera, es a través de nuestra ‘Encuesta de la semana’. La pregunta, en esta ocasión, no puede ser más sencilla: ¿Qué te has dedicado a hacer este verano? ¡No dejéis de votar! ¡Bienvenidos a esta nueva temporada!