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Salón de Invitados. Hoy: Pilar Sanz y ‘delEGO’

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Pilar Sanz durante una actuación de ‘Tiger & Milk’ / FOTO: LM Flores

Vuelve a abrir sus puertas, tras unas semanas de ausencia, nuestro Salón de Invitados y no podía hacerlo de mejor manera. Hemos ordenado como hemos podido la casa, hemos preparado té, nos hemos atrevido a cocinar unas galletas y hemos aleccionado a la gata Gipsy para que no incordie demasiado. Hoy viene una gran amiga y brillante periodista y la ocasión lo merece. Se atreve a pasar a nuestro Salón ni más ni menos que Pilar Sanz.

1780696_483567928415654_2114951913_nConozco a Pilar desde hace ya más de una década, más concretamente desde los años frescos e inspiradores de la Universidad. Ambos estudiamos periodismo; a ella le cundió y yo… pues por aquí ando, entreteniéndoles a ustedes (un placer). Fuimos compañeros de clase y compinches del mismo grupo de amigos y proyectos dulce y necesariamente utópicos. Pilar hoy es coordinadora y editora de todos los productos en papel del grupo ’20 Minutos’ que van más allá del diario. Se inventó ‘Calle 20’ siendo la vanguardia de lo que hoy es vanguardia. Su olfato le ha llevado a marcar tendencia en lo que a periodismo de tendencias se refiere. Haciendo cierto y sincero el impostado mantra hipster, cuando los demás llegaron, ella ya estaba allí.

Ahora viene a nuestro salón a hacer una brillante reflexión cargada de sentimiento y sinceridad. Lo hace justo en la misma semana en la que su grupo (grupazo) Tiger & Milk ofrecerá un concierto en la sala El Barco de Madrid. Tocarán canciones de su primer disco ‘La cara norte’ (Discos de la Bahía, septiembre 2013), todo un regalo musical cocinado con mucho mimo y mucha personalidad. La primera edición ya está agotada, así que este sábado tenéis la ocasión de haceros con algún ejemplar y disfrutar de la música en vivo del grupo de mi amiga Pilar que, hoy, ha querido contarnos esto:

delEGO

Seguro que os ha ocurrido más de una vez que un reencuentro con gente muy cercana en una época, pero a la que ahora solo veis de cuando en cuando, despierta en vosotros muchos recuerdos y, sobre todo, provoca preguntas. Preguntas sobre uno mismo. Para mí es como tener delante de pronto a mi yo de hace diez años.

No es algo que suceda inmediatamente. Es decir, nos vemos, charlamos, nos reímos, bebemos vino, nos damos cuenta de que todo sigue igual y que, en el fondo, somos los mismos aunque no seamos iguales…  Luego viene el paseo a casa. Y los mensajes de “qué bien lo pasamos” y “esto hay que repetirlo”. Entonces es cuando mi cabeza pone en marcha un mecanismo de autoanálisis y reflexión –de esas que todos deberíamos hacer una vez al año-. Se trata sobre todo de asumir quién soy ahora, recordar quién era y hacer balance de lo que ha cambiado, que puede ser todo o casi nada.

¿Quién era yo hace diez años? Una estudiante de periodismo con un trabajo en prácticas mal pagado a media jornada y que la mayor parte del tiempo que pasaba en la facultad era en la cafetería o en el césped (vale, alguna vez en clase). Con los amigos de la fiesta del sábado, claro.

Teníamos una revista de arte y pensamiento, o de cultura y poesía, no sé. Digital (visionarios). Además, yo hacía un programa de radio de dos horas a mediodía, una especie de magazine en el que hablábamos de cualquier cosa, poníamos música y entrevistábamos a los pocos incautos que aceptaban perder su hora de comer en una emisora universitaria. Para los ratos que me quedaban libres me busqué un grupo de música, como si llenar todos los huecos fuese obligatorio para sacarle provecho a la vida.

Entonces me preocupaba que mi firma apareciese bien clara en todas las piezas que escribía y publicaba. Prefería los trabajos individuales a las entregas en grupo ¡qué lata! ¿Por qué había de cargar yo con la inutilidad de los demás? Quería más tiempo en el micro, en la radio y en la música. Me importaba figurar, ser la ‘front woman’ de mi banda aunque me muriese de miedo cada vez que daba un concierto y los nervios me impidieran disfrutarlo. Me hacía gracia que la gente me saludara por los pasillos, encontrarme con medio extraños en los bares por la noche y que supieran mi nombre, aunque al día siguiente se hubiesen olvidado -como si la luz del día les borrara la memoria-.

Es decir, al final todo se reducía a una cuestión de EGO. El yo profesional, el yo artístico, el yo social, el yo… siempre primero el yo, y después todo los demás.

Por suerte es una de las cosas que han cambiado. Que me han cambiado. Supongo que en esa postadolescencia que arrastramos al llegar a la universidad (nos creíamos taaan adultos) nos estábamos buscando todavía; y para encontrarnos, no se nos ocurría nada mejor que poner nuestro EGO por encima de lo que fuese, era nuestra medida del mundo, nuestro número áureo. Nos comparábamos constantemente. Y no veíamos más allá de nuestras narices.

Ahora creo que uno de los ingredientes que no pueden faltar en la codiciada fórmula de la felicidad es la humildad. Tal vez por eso son tan desgraciados los artistas.

Ya no me importa no firmar los textos mientras la gente los lea, los disfrute, le lleguen. Ahora tengo otro grupo de música en el que desempeño un papel secundario pero importante en el todo y me lo paso pipa en los conciertos, porque no me pesa la responsabilidad sobre los hombros. Disfruto del trabajo en común y prefiero que ciertas tareas las haga alguien que sé que es mejor que yo en eso. Me gusta caminar por la calle y mezclarme en la muchedumbre, perderme, ser anónima en los bares para que la noche no me confunda.

Al final se trata de delegar. Yo, ahora, delEGO.

Miro a mi alrededor y veo claro que el yo se diluye cuando eres madre, cuando compartes tu vida en pareja, cuando aprendes a ser buen jefe y a trabajar en grupo, cuando sabes disfrutar del segundo plano. A lo mejor es que he aprendido por fin que no nací para ser protagonista. O nací para serlo solo de mi propia vida.

Ahora sé algo más acerca de quién soy que hace diez años, pero seguro que menos que dentro de otros diez (aunque espero que la próxima fiesta de reencuentro sea antes de que pase otra década, chicos). Por eso supongo que ya no necesito reafirmarme en el yo constantemente ni que me suban el EGO todos los días.

Habrá quien me diga que pasar desapercibido es cobarde, que me falta compromiso con la vida, que estoy alienada, que han podido conmigo… ¡Pero me siento tan tranquila, tan a gusto!

Este es el lugar que quiero ocupar ahora. Yo delEGO, ¿y vosotros?

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¡Presentamos ‘Cuaderno de Bitácora’, el nuevo libro de el Mundo de Mañana!

 

¡Nuevo libro de el Mundo de Mañana ya a la venta!

¡Nuevo libro de el Mundo de Mañana ya a la venta!

Ya está aquí. Tras muchos meses esperándolo y algunas semanas anunciándolo, ya está aquí. Tal y como os informábamos a través de la encuesta de la semana y las redes sociales, ha salido a la luz ‘Cuaderno de Bitácora’, mi primer libro y también el primero de el Mundo de Mañana. Es una satisfacción muy grande y todo un lujo para mí el poder contároslo personalmente a todos los mañaneros y las mañaneras a través de esta página. Actualizaciones como esta son las que compensan entradas con realidades más tristes e injustas. De vez en cuando, también apetece dar noticias buenas.

Como os digo, saco libro y un libro este muy relacionado con el Mundo de Mañana. El proyecto ya se medio anunciaba en los objetivos del crowdfunding en el que nos embarcamos en el mes de junio, en el que adelantábamos la publicación de un compendio con los mejores artículos de lo publicado hasta ahora. Así, en cuestión de medio año y en gran parte gracias al impulso de vuestro apoyo, llega para cerrar el año con broche de oro este ‘Cuaderno de Bitácora’ con las diez mejores historias de la página, el cuaderno de Nicaragua y un relato inédito sobre la realidad cotidiana de El Gallinero. Una selección recogida en 86 páginas que publico a través de la editorial Bubok, una plataforma on line de autoedición (ya llegará el día en el que la fama ponga a nuestras puertas a varias editoriales pegándose por conseguir nuestros textos y pretendan untarnos con sus premios…).

El título, ‘Cuaderno de Bitácora’, refleja, obviamente, el lugar de nacimiento de los textos que se ofrecen, pero también juega con el símil marinero. El libro no deja de ser, con sus rutas, sus paisajes, sus experiencias y sus reflejos, el cuaderno de viaje en la travesía de mis dos últimos años de vida. De ahí que la selección de las diez historias sea profundamente personal y alejada, hasta cierto punto y relativamente, de la actualidad. Dejo las noticias para el digital. Al papel he querido trasladar aquellas vivencias que no quiero que se lleve el viento.

Como podéis ver, la cosa puede ser apetecible, más en estos momentos del año en los que es más fácil sacar tiempo para leer y para regalar (guiño, guiño). Podríamos decir, exagerando cual periodista, que es casi una pieza de colección para los seguidores de el Mundo de Mañana, un libro que está pidiendo a gritos vuestra estantería, oh mañaneros y mañaneras!

¿Cómo conseguirlo? Muy sencillo, sólo tenéis que pinchar en este enlace y os lleva directamente a la librería de Bubok. Allí, por diez leuros de nada, podéis haceros con la edición en papel y por cuatro leuros con la edición para ebook, que de todo habrá. También podéis acceder pinchando en la imagen que abre el artículo (que no es otra que la portada del libro), os llevará hasta ese mismo sitio. ¡Y, oye, si os gusta la cosa y creéis que merece la pena, no dejéis de compartirlo con vuestros conocidos!

La presentación oficial en sociedad será este domingo en un recital (el último del año) que daré ex profeso en el café El Despertar (C/Torrecilla del Leal, 18; <M> Antón Martín) a eso de las 21:30. ¡Si ya os habéis hecho con vuestro ejemplar, os lo firmo! ¡Venid, anda, que va a ser un recital con banda y muchas sorpresas!

¡Espero que os guste! ¡Gracias por vuestra confianza!

La Gaceta o “dame pan y llámame tonto”.

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Al fin, después de más de dos años reclamándolo, tenemos pan para tanto chorizo. La Gaceta, para celebrar el Día del Expolio de América, regalará barras de pan con su diario a partir de esa fecha. Se rumorea que vendrán envueltas en el propio periódico.

Así está el tema, amiguitos. Periodismo del siglo XXI. Juzguen ustedes mismos.

El viernes 27 llega la fiesta de presentación de el Mundo de Mañana. ¡Qué ganas!

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Con ustedes, el cartel del evento.

Tal y como os contábamos en esta entrada, ya está todo listo para presentaros la nueva temporada de el Mundo de Mañana ¡y nos morimos de ganas de hacerlo! Son muchas las secciones, los contenidos, los formatos y las caras que nos acompañarán en esta nueva andadura. Aunque muchas de las mejoras ya habéis ido conociéndolas a lo largo de este mes de septiembre, lo mejor aún está por llegar y nos guardamos unas cuantas sorpresas en la manga que seguro no os dejarán indiferentes.

Por todo ello, os convocamos una vez más a la fiesta que celebraremos mañana viernes 27 de septiembre a las 21:30 h. en AbonaVida (C/ Navas de Tolosa, 3; <M> Callao), abierta a todo el mundo y muy especialmente a todos nuestros mecenas. ¡Recordad que en esta fiesta recibiréis vuestras recompensas!

El programa está prácticamente cerrado y ya sabemos que contaremos, entre otras cosas, con:

  • El nuevo vídeo con la presentación de los espacios, contenidos y colaboradores.
  • La actuación en directo de Javier Maroto, presentando un tema de estreno.
  • Las recompensas del crowdfunding.
  • La presencia de varios de los nuevos colaboradores de el Mundo de Mañana.
  • Unas fascinantes chapas MdM con diseños exclusivos.
  • …y un cierre de acto especial con una de las promesas pendientes de la ‘Apuesta de la Semana’.

¡No podéis perdéroslo! ¡Va a ser el evento del año! Será un placer aprovechar este espacio de encuentro para saludarnos, compartir nuestra visión de la página, charlar y, quizá en algunos casos, desvirtualizarnos. ¡Os esperamos!

Salón de Invitados: Hoy, Olmo González.

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Olmo González

Tuve el privilegio, allá por los años de Gente en Madrid, de que Olmo González fuera mi fotógrafo de cabecera. Cada vez que surgía un tema interesante en Cultura, había una suerte de acuerdo tácito según el cuál el que se venía conmigo a cubrir el tema o a tirar libros por la calle era él. De esa colaboración salieron, en la mayoría de los casos, temas vibrantes y, por qué no, divertidos, en los que texto e imágenes iban de la mano. En esos años aprendí a no decirle a un fotógrafo “quiero que me saques esto”. Quizá porque el ojo fotográfico de Olmo era y es su mayor baza. Sabía dónde había que mirar y eso, amigos y amigas, es fotografía, por encima de técnicas, cámaras de último modelo o filtros de colores. Una de las últimas colaboraciones que hicimos, casi sin ser conscientes de ello, fue tiempo atrás para este reportaje sobre el 15-M que realizamos para la revista ‘Anoche tuve un sueño’.

Hoy llega a nuestro Salón de Invitados, lo cual es un lujo que me apetecía compartir con todos vosotros, y lo hace en mitad de una apuesta personal muy interesante. Desde hace unos días ha lanzado su propio proyecto de crowdfunding, palabra que no le será ajena a ninguno de los lectores de esta página, y lo ha hecho con unos resultados sorprendentes. Su planteamiento era conseguir fondos para poder sacar una tirada de 100 ejemplares de libro de fotografía ‘Supernova’, lo cual consiguió en apenas una semana desde que presentara la idea en redes. Ahora, con los días que le quedan para cumplir el plazo, está buscando subir la tirada a 250/300 ejemplares o lanzarse de la calidad offset digital a offset. Sin duda merece la pena echar un vistazo a su proyecto y apoyarlo para poder llevarse un ejemplar de ese libro a casa.

El texto que deja Olmo para todos los lectores de el Mundo de Mañana es una reflexión breve pero punzante sobre un tema que, sorprendentemente, está mucho más de actualidad de lo que podríamos llegar a pensar: la moral. En apenas siete párrafos desgrana nuestros miedos y nuestros complejos, así como sus posibles causas, a la hora de asumir el protagonismo que nos corresponde en la construcción del mundo que queremos. Una vez más, Olmo deja una prueba de que, el buen fotógrafo, es el que sabe dónde mirar.

Sobre la moral

Comienzo este artículo con una cita de otro aparecido en el suplemento Culturas de Diagonal, en un texto de Alfredo Torrado sobre el documental The Act of Killing, “Cada vez más, la izquierda está perdiendo incluso en el terreno de esta doble moral, tan cristiana, que se conforma con la victoria moral, la condena simbólica, la buena conciencia, la limosna.”

No voy a entrar en la réplica a Torrado, pues comparto muchas de sus apreciaciones, sino que pretendo ampliar la reflexión acerca del origen de dicha moral, doble o múltiple, cuya forma de imposición social, lejos de ser democrática y procomún, mantiene esquemas similares a cualquier forma de imposición del poder dentro de las estructuras verticales capitalistas, la moral nos viene dictada con orígenes muy claros, sin que podamos siquiera poner en cuestión ni su contenido ni el mecanismo con que tenemos que adoptarla.

Resulta curioso, por no hablar en otros términos, que la generación a la que pertenezco, al igual que las anteriores, hayamos crecido consumiendo una historia tan, en teoría, revolucionaria como es la de Robin Hood. Varias películas, libros, cómics, etcétera, muestran la historia de una comunidad que roba, o mejor dicho, expropia a los ricos para dárselo a los pobres, anulando así el injusto y cavernario aprovechamiento de los recursos naturales, materializados en forma de riqueza acumulada en posesiones de ese 1% medieval, mientras el 99% moría de hambre. Nótese cómo la panda del Sr. Hood también hacían referencia a la necesidad de techo, haciendo uso de la estrategia okupa, esta vez viviendo en el bosque, el mayor de los procomunes de la época. Una historia que, por supuesto, trae de serie el empalagoso amor romántico con princesa incluida, no fuera que los okupas del bosque de Sherwood eligieran otras soluciones más efectivas ante la poco democrática monarquía, como la guillotina.

Pues con este ejemplo en nuestra memoria e inconsciente durante generaciones, se me hace un poco bola en el estómago ver cómo representantes de la política y medios, corren a estigmatizar acciones tan similares con la historia de Robin de los bosques, como las del SAT en Andalucía. Que un grupo de personas decida expropiar alimentos, libros, fincas y lo que surja, de grandes corporaciones y señoritos, para dárselo a familias sin trabajo y con multitud de necesidades básicas sin cubrir, resulta pues un ejercicio casi incomprensible. Robar es malo, nos dicen, pero emiten Robin Hood una y otra vez en la televisión desde hace décadas, casi queriéndonos decir que todo irá bien mientras no nos salgamos del terreno de la ficción, que imaginar un mundo mejor está bien, pero intentar poner remedio al sistema actual para acercarlo a la utopía roza el terrorismo. Y si no, pues nos cambian el código penal para castigar con cárcel a quien,por ejemplo, comparta la riqueza ilimitada de la cultura digital(-izada) con los demás a cambio de un par de banners y pop-ups remunerados. Sobra decir que también podrían penar con cárcel a los periódicos que se lucran con anuncios de mafias de prostitución, que hacen mucho más daño que unas pelis descargadas.

Con estos ejemplos, se ilustra claramente la manera en que la moral nos llega desde arriba, nos es dictada desde púlpitos, antes dominados por la iglesia, ahora por una multiplicación de predicadores escandalosa, todos bien acomodados en su papel de voceros del nuevo 1%, cuyo sistema parasitario del procomún, de la riqueza limitada y necesaria para la vida es expoliada bajo el amparo de leyes, ejércitos, policía, jueces, partidos políticos, medios y, su mayor instrumento, la moral.

Una moral que establece unas normas de comportamiento para vivir en comunidad debería ser el mecanismo más democrático de todos, debería ser el mayor de los procomunes, nadie, y menos quienes hacen uso de ella, criminalizando, por ejemplo, a quienes expropian alimentos para no morirse de hambre, voceros de la moral más pulcra e inamovible, mientras ocultan cuentas en paraísos fiscales y evaden incluso el ser preguntados en el Congreso de los Diputados, digo, nadie y menos estos parásitos del procomún, debiera poder vivir a sus anchas en nuestra sociedad, y menos haciendo uso de la moral para mantenerse en ella. Por ello estimo oportuno rechazar la moral vertical, impuesta desde arriba y con unos intereses muy concretos pero que solo se aplica hacia abajo, para sustituirla por otra horizontal, democrática, procomún, mutable, adaptable a los tiempos, no reaccionaria ni retrógrada, sí inclusiva y establecida mediante el debate razonable y compartido, no mediante la fuerza, la exclusión o la cárcel, y cuyo eje sea el respeto al procomún en todas sus manifestaciones, desde la vida humana, animal y vegetal, el agua, la tierra y el aire, hasta el acceso y el respeto por la cultura, la vivienda, el alimento, los cuidados, el conocimiento y la sociedad compartida, en general.

Por supuesto, este cambio no funcionará si solo se establece en el terreno de lo simbólico, ahí ya hemos ganado, y ya veis para lo que nos sirve, para que el ficticio Robin deje el bosque y se se convierta en Rey al casarse con la Princesa. Puaj.

-Olmo González-

Salón de Invitados: Hoy, Gustavo Cardoza, periodista hondureño por los Derechos Humanos.

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Gustavo Cardoza, de pie al micrófono en el estudio principal de Radio Progreso.

Hoy es uno de esos días especiales para el Mundo de Mañana. El invitado que esta mañana llega a nuestras páginas es de los que aumenta indeciblemente el tono periodístico de lo que aquí se cuenta. Se trata de Gustavo Cardoza, periodista hondureño por los Derechos Humanos y compañero de Radio Progreso, el medio resistente que me permitió trabajar a su lado durante mi estancia al otro lado del charco. Viene de la mano de Karla Rivas, redactora jefe del mismo medio, gran periodista y buena amiga a la que en el futuro podremos leer también por aquí. No se va a escapar, no.

La vocación periodística de Cardoza por los Derechos Humanos y la paz es indiscutible. Ha destacado por sus reportes durante el golpe de Estado que sufrió el país centroamericano en 2009 de la mano de Roberto Micheletti siendo una de las voces que más ayudaron a que internacionalmente se conociera lo que estaba pasando a lo largo del estado de sitio. En este enlace de podcast, que pone los pelos de punta, se puede escuchar en directo su detención a manos de la policía hondureña el 14 de agosto de 2009 mientras se encontraba cubriendo las represiones militares a una manifestación de la resistencia. Sin embargo, en esta ocasión, viene a hablarnos de lo que sin duda ha sido la noticia más importante de los últimos tiempos en Honduras: la tregua de maras. Tenemos el privilegio de contar con la voz de alguien que estuvo presente en el presidio de San Pedro Sula esa mañana y que, en palabras de Karla Rivas, “vio, tocó, olió y vivió todo el proceso del día de la tregua. Él cuenta de una manera muy humana este evento importantísimo para quienes aspiramos y trabajamos en procesos para contruir la paz.”

Sin más dilación, damos paso las palabras de Gustavo Cardoza. Orgullo, como digo, para el Mundo de Mañana.

Paz y perdón, gritos de una sociedad herida

Un día soleado en la norteña ciudad de San Pedro Sula. El reloj marcaba las 9:00 de la mañana. A partir de allí incrementaba la expectativa de oír en voz de los líderes de las dos organizaciones que en la última década han mantenido a la población atemorizada, la tregua que se había anunciado.

Un nutrido grupo de periodistas, comunicadores, camarógrafos y reporteros se dieron cita en la entrada del centro penal Sampedrano. Hoy era escenario de una declaración pública, de un pacto. Ese mismo escenario fue testigo, en el 2004, un 17 de mayo; de otra situación protagonizada por los pandilleros. En esa ocasión los pandilleros pidieron que se les escuchara con gritos de desesperación. 107 privados de libertad fueron víctimas mortales de un incendio.

La zona muerta fue el pasillo que nos condujo hacia el recinto de la MS-13. Los custodios abrieron el portón de entrada al lugar donde permanecen los integrantes de ésta organización.  La primera imagen fue un grupo de jóvenes trabajando la carpintería, bajo una galera, los ruidos de las máquinas y el olor a pintura. En el patio camas, mesas y sillas, secándose a pleno sol.

No transcurrieron muchos minutos cuando aparecieron, bajo la sombra de un árbol, los líderes de la MS-13 que se apostaron para dar las primeras palabras. Los medios de comunicación ansiosos, se ubican las cámaras, los micrófonos. Un integrante de la MS, cruza sus brazos frente a todos los periodistas:

Gracias por transmitirle a la sociedad lo que nosotros queremos demostrarles… Ante Dios pedirle perdón por todo, pedirle también perdón a la sociedad si en algún momento hicimos daño, pedirles perdón a nuestras autoridades…” los líderes de la MS fueron claros en su discurso y los periodistas seguíamos anotando y grabando.

Nosotros lo que queremos es trabajar…nosotros lo que queremos es paz con Dios, paz con la sociedad y con nuestras autoridades”.

En Honduras cerca de dos millones de personas en edad productiva, están sin empleo. En ese sentido los integrantes de la MS-13 se hacen eco de una demanda fundamental de la población hondureña. Esa es otra de las promesas incumplidas de Porfirio Lobo Sosa.

Poco tiempo después, cuando el reloj marcaba las 10 de la mañana pasadas; nos trasladamos a la zona de la pandilla contraria; “la 18”. Al entrar, una pared pintada de azul y en unas letras grandísimas se leía: “Eighteen”. Una enorme serpiente plasmada en los muros en azul que resguardan a los integrantes de ésta organización.

Monseñor Rómulo Emiliani, Obispo auxiliar de la Diócesis de San Pedro Sula, y Adam Blackwell, secretario de Seguridad Multidimensional de la Organización de Estados Americanos (OEA), han sido las dos figuras presentes e intermediarios en éste primer paso.

“…éste es un día histórico también, porque implica un acercamiento de las pandillas, con la sociedad hondureña y con el Estado hondureño…”, dijo Monseñor Emiliani, en quién los miembros de ambas organizaciones depositan mucha confianza.

La pandilla 18, a través de sus líderes, también pronunciaron un discurso muy coincidente con la otra organización: “Venimos aquí en son de paz, queremos pedirle un perdón a toda la sociedad y la verdad de las cosas que queremos un cese al fuego…”

Se insiste por parte de ambas agrupaciones, en que se les escuche, que haya un diálogo serio y responsable: “Ha habido gobiernos anteriores que no nos han querido escuchar y aquí estamos, somos parte de la sociedad también y queremos que nos escuchen. Y necesitamos fuentes de empleo para nuestros hijos el día de mañana”.

Para Carlos Pineda, sociólogo y catedrático universitario, el papel del Estado en la resolución de conflictos en la sociedad es ineficiente.

El Estado no tiene capacidad para poder lograr este tipo de acuerdos con grupos delictivos o pandilleriles

Ante el clamor de la población por encontrar un respiro al clima de inseguridad, no deben existir aires de triunfalismo; más bien, entender éste compromiso de ambas organizaciones como un primer paso, pero hay que recibirlo con mucha precaución, sostiene Pineda.

Hay que valorar el esfuerzo que se está haciendo…hay que darle el beneficio de la duda a los dos grupos pandilleros… por otro lado hay que ver que las pandillas tienen una forma de operar muy estricta, ellos tienen códigos de comunicación, códigos de comportamientos, de respeto a las reglas internas y esperemos que ese sea un factor beneficioso

Por su parte Casa Alianza Honduras, con sede en Tegucigalpa, sostiene que el Estado debe tener mayor involucramiento en crear las condiciones para la juventud. José Guadalupe Ruela, director de ésta institución afirma que deben abrirse oportunidades reales para la inserción de la juventud.

Mientras el Estado no abra oportunidades reales de integración y de participación a las jóvenes y los jóvenes; en economía, en la política, en la cultura, en la educación  y en la salud pocos serán los resultados que se podrán alcanzar”.

Mientras los expertos y entendidos en temas sociales, los gobernantes, medios de comunicación crean opiniones y generan debate, los pandilleros siguen esperando ser escuchados.

Estar dentro de los muros del centro penal de San Pedro Sula, no es cosa fácil. Un informe del Comisionado Nacional de Derechos Humanos titulado “Panorama nacional de los centros penales a 2010”, explica que para alimentar a un privado de libertad, se tienen presupuestados once lempiras al día, es decir 0.58 centavos de dólar diarios por persona. Las condiciones higiénicas, la atención médica es casi ausente.

Actualmente la población en los 24 centros penitenciarios suma alrededor de unos 12,000  internos y su capacidad es de 9,000. Tiene una sobrepoblación de 3,000 aproximadamente, según el titular de la secretaria del Interior y Población, Áfrico Madrid.

Entre bullas, miradas entrecruzadas y haciendo las últimas anotaciones y entrevistas, todos los medios salieron hacia sus respectivas oficinas. El sol casi estaba en su zénit. El calor sofocante, las salidas de los recintos de ambas organizaciones. Ahora había que contarlo a la población, sería ese día y los siguientes el tema de conversación, en glorietas, en el trabajo, en el puesto de baleadas, en el barrio, en las colonias.

Ahora, quienes están afuera de los muros, son los que tienen la responsabilidad de generar debate, de dialogar, de escuchar a todos los sectores involucrados: gobierno, ciudadanía, empresa privada, movimientos sociales, políticos, medios de comunicación, iglesias, ongs, etc.

Si los miembros de la MS-13 y la Pandilla 18 han tenido la iniciativa de dar un primer paso. ¿No deberían pedir perdón otros sectores que también han hecho daños a la población hondureña?, ¿Porqué esos otros sectores, que también han abierto heridas a Honduras, no dan el primer paso para un diálogo real?; ¿acaso no son los políticos que nos han gobernado por décadas los responsables de encerrarnos entre los muros de corrupción e impunidad?

Yo alucino que un hijo mío llegue a ser doctor, diputado, o quien quita que sea un camarógrafo…”, “…Que nuestras manos hagan obras buenas, positivas” “ésta onda como les digo, es una semilla que se está sembrando y se espera que sea un árbol de buen fruto…” esas palabras de un pandillero, resuenan más que la bulla de quienes han gobernado a Honduras por décadas.

Hay heridas abiertas, que están palpitando y reclamando por justicia que restaure a las víctimas. Hay mucho camino por recorrer, hay una necesidad de reencuentro en la sociedad para escribir una nueva historia.

-Gustavo Cardoza-

Un vídeo con gatitos para promocionar un crowdfunding. No tengo alma.

Así es, amiguitos y amiguitas de el Mundo de Mañana, el vídeo que encabeza estas letras se ha convertido en la herramienta de difusión para redes sociales de nuestro proyecto de crodwfunding, el cual ya ha llegado a su 40% cuando quedan apenas veinte días para cumplirse el plazo propuesto. Efectivamente, a pesar de su fugaz aparición estelar, la protagonista indiscutible es mi gatita Gipsy. Sé que voy a donde duele. Me consta que es ruín utilizar así los sentimientos de la gente. Ha llegado la hora de utilizar armas mayores para conseguir financiación para el Mundo de Mañana: los vídeos de gatitos. Pero no les quiero desvelar nada. ¡Denle al play! ¡Compartan! ¡Difundan! ¡Suelten la plata! ¡Aprovechen que estamos a principios de mes para hacer realidad el futuro de este medio de comunicación que les pertenece a todos ustedes!

¡Y gracias!

Contra la detención de los fotoperiodistas Raúl Capín y Adolfo Luján. #RaulLibertad #AdolfoLibertad

 

945004_491870787553019_156940203_nUna nueva vergüenza en nuestro país. Un nuevo atentado a los Derechos Humanos. Una nueva farsa que intenta, poco a poco, hacernos asumir la idea de la represión como necesaria para mantener el orden.

Dos fotoperiodistas, Raúl Capín y Adolfo Luján, han sido detenidos en sus domicilios por documentar la actividad de la policía en manifestaciones y escraches. Si esto hubiera ocurrido en cualquier país del “Eje del Mal” sería portada en todos nuestros medios como una flagrante injusticia. Como son de aquí, se duda (cuando no se condena, como ya han hecho los “compañeros” de las más rancia prensa de la caverna). No vaya a ser que empecemos a decir que la brutalidad de los psicokillers antidisturbios (no lo digo yo, lo dicen los test psicotécnicos que les hacen buscando a los más violentos y agresivos) es antidemocrática, va contra los Derechos Humanos y queda, siempre, bochornosamente impune.

Podéis encontrar toda la información muy bien explicada en este enlace. Desde el Mundo de Mañana expresamos nuestra más profunda repulsa a la detención de un periodista en el ejercicio de su profesión esté en la latitud que esté.

¡Hazte con el libro ‘Cuaderno de Bitácora’ de el Mundo de Mañana!

¡Nuevo libro de el Mundo de Mañana ya a la venta!

La cita del mes

"No hay nada más poderoso en el mundo que una idea a la que le ha llegado su tiempo".

-Víctor Hugo-

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