El otro día, notificando a las Brigadas vecinales de observación de Derechos Humanos una redada racista en mi barrio, una sana práctica que recomiendo a todo el mundo, me encontré con una reacción por tuiter que, ciertamente, no esperaba. El Sipe, un sindicato independiente de policía con una definición de sí mismo cuando menos curiosa, me escribía directamente para hacerme una pregunta cargada de ironía acerca de cuándo es lícito realizar detenciones. Aproveché la oportunidad para iniciar un debate que no tuvo desperdicio. Dentro de las grandes argumentaciones para justificar que se realicen controles de identidad en la calle a personas de otra raza, práctica que directamente les criminaliza dando por entendido que por el mero hecho de ser de otro color eres sospechoso de cometer una irregularidad, destacan perlas como «es ley de vida» o «no podemos ir contra la Naturaleza», aunque sin duda yo me quedo con la de «no somos adivinos». Supongo que esto del «no somos adivinos» debe de ser el nuevo «la policía no es tonta«. En fin, para que no os perdáis un detalle de esta conversación y para que podáis juzgar por vosotrxs mismxs, os la dejo aquí entera para que le echéis un vistazo. Mientras, yo me voy preparando para cuando también esto (argumentar) sea delito.