Hay momentos en los que la realidad se hace tan clara a los ojos que uno no puede creer cómo otros no la pueden ver. O mejor dicho, cómo otros no la quieren ver. Asombra la facilidad de excusas y argumentos que encontramos en nuestro día a día para no transformar la realidad que tenemos al lado y asombra asimismo la capacidad que tenemos de creer con firmeza nuestras propias excusas y miedos hasta convertirlas casi en nuestros principios. Al final, subidos en la cima de nuestra pila de contundentes razones de peso, no cambiamos nada. El mundo sigue igual. Eso nos da, además, la autoridad de culpar a los que han intentado hacer algo o, por lo menos, la superioridad de señalar lo inútiles que han sido los esfuerzos de los que sí se han movido y lo engañados que estaban. Cuanto más claro se hace el momento histórico que estamos viviendo, con la primera manifestación a nivel mundial de la historia el pasado 15 de octubre, meses de manifestaciones y concentraciones que reivindican la no-violencia como esencia, reflexiones colectivas constantes en las plazas, invitaciones a tomar la palabra en la vida política, gente leyendo sobre política y economía en el metro cuando «de Corín Tellado, nunca habían pasado», cuanto más evidente se hace el momento, digo, más fácil se nos hace convertirnos en expertos tertulianos de sofá. Nos da miedo comprometernos (y cuanto más evidente se hace todo mayor es el miedo), por si la realidad llega a dolernos tanto que nos atrapa, obligándonos a salir de casa o de nuestra rutina, a abandonar nuestro sistema de comodidades personales, a acercarnos al otro, a comprobar que sólo con buenos argumentos no se para un desahucio, ni se proporciona vestido y abrigo a los chavales del Gallinero para sobrevivir al terrible invierno siberiano, ni se libera a las personas injustamente encerradas en los CIEs, ni se evita la cada vez mayor opresión de las grandes fortunas sobre los que depende del trabajo que sea para sacar adelante a su familia. Nos apoyamos, incluso, en nuestras propias estructuras de caridad que, aún promoviendo una asistencia necesaria, no transforman la causa de la injusticia. Nos da miedo, en fin, cambiar con los tiempos y adaptarnos.
Hoy es Miércoles de Ceniza, el día en el que la cristiandad celebra el inicio de la Cuaresma, un proceso interior y exterior de cuarenta días en el que se intenta acercar a la realidad del mensaje y el proyecto de Jesús de Nazaret; un proyecto, según los textos, de justicia, paz y amor. Aunque lo fácil, en este país de tertulianos y de miedo al compromiso, es quedarse en los símbolos externos más conocidos, no he querido dejar de traer a esta bitácora como iluminación un texto de Isaías, uno de los profetas más importantes para las tres religiones monoteístas, en el que nos recuerda algunas cosas de rabiosa actualidad sobre el ayuno que hoy se estrena. Las siguientes palabras están escritas en el siglo VIII a.C.:
¿Creen que el ayuno que me agrada consiste en afligirse, en agachar la cabeza como un junco y en acostarse con ásperas ropas sobre la ceniza? ¿Eso es lo que ustedes llaman “ayuno”, y “día agradable al Señor”?6 Pues no lo es. El ayuno que a mí me agrada consiste en esto: en que rompas las cadenas de la injusticia y desates los nudos que aprietan el yugo; en que dejes libres a los oprimidos y acabes, en fin, con toda tiranía;7 en que compartas tu pan con el hambriento y recibas en tu casa al pobre sin techo; en que vistas al que no tiene ropa y no dejes de socorrer a tus semejantes.8 Entonces brillará tu luz como el amanecer y tus heridas sanarán muy pronto. Tu rectitud irá delante de ti y mi gloria te seguirá.9 Entonces, si me llamas, yo te responderé; si gritas pidiendo ayuda, yo te diré: “Aquí estoy.” Si haces desaparecer toda opresión, si no insultas a otros ni les levantas calumnias,10 si te das a ti mismo en servicio del hambriento, si ayudas al afligido en su necesidad, tu luz brillará en la oscuridad, tus sombras se convertirán en luz de mediodía.
Mientras tanto, muchos, se conformarán con no comer carne y no tener sexo (siempre el «no») a lo largo de los viernes que incluyen estos cuarenta días de recorrido. Y lo llamarán ayuno. Pero ese ayuno tertuliano ni transforma la realidad ni es ayuno. Tiempo para reflexionar, creyentes y no creyentes, sobre nuestro lugar en el mundo y nuestra responsabilidad dentro del mismo. Feliz, e implicada, Cuaresma.
Disculpen la falta de actualización de estos días. Ando buscándome la vida. En breve (a ver si para esta tarde puede ser), algunos motivos por los que es una vergüenza que no nos dé vergüenza lo de Valencia o ‘la indolencia duele más que un porrazo’. Gracias por seguir la actualidad de esta bitácora, que día a día sigue creciendo. Cuando me dé de comer, me invito a unas cañas.
Mientras sigue llegando información sobre la tragedia del miércoles en Honduras y se mezclan las sospechas, las declaraciones enfrentadas de los supervivientes y la pátina de normalidad institucional que dan los manidos discursos oficiales, seguimos avanzando desde ‘El Mundo de Mañana’ con la intención de no dejar que se olviden tan pronto como a la actualidad (y al gobierno golpista de Lobo) les gustaría estos sucesos a día de hoy no aclarados y que huelen cada vez peor. Se habla incluso en estos días de un posible complot entre los policías de la granja penal y algunos privados de libertad internos que les habrían pagado una elevada cantidad a estos para que les dejaran escapar en un plan organizado. Los agentes se habrían quedado con el dinero y, para no dejar testigos, habrían intentado eliminar a sus «socios» con un método que, definitivamente, se les fue de las manos. Aunque no me extrañaría lo más mínimo, esto por ahora entra únicamente en el terreno de la sospecha y hay tantos intereses creados por tantos sectores que no se puede caer en el error de creer de buenas a primeras en versiones que buscan en lo truculento despistarnos de una realidad más turbia aún. Pero, como digo, a saber. Habrá que seguir investigando.
Para avanzar con la información y mantener el asunto en la medida de lo posible dentro de una necesaria y justa actualidad, replicamos en la entrada de hoy el pronunciamiento público que ha emitido, a través de Radio Progreso, la Convergencia por los Derechos Humanos de la zona noroccidental de Honduras. Deja claves muy interesantes para seguir avanzando hacia la verdad de toda esta tragedia. Si tienen ocasión, no dejen de replicarlo por los canales que tengan a su alcance.
PRONUNCIAMIENTO PÚBLICO
La Convergencia por los Derechos Humanos de la zona noroccidental de Honduras ante la comunidad nacional e internacional manifestamos lo siguiente:
PRIMERO: Condenamos la muerte de 376 personas privadas de libertad en la granja penal de Comayagua que ratifica una vez más el colapso total del sistema penitenciario hondureño como consecuencia de la falta de voluntad de los poderes del Estado para adoptar una política pública integral en la materia.
SEGUNDO: Denunciamos que esta tragedia, que se suma a las acaecidas en la granja penal de El Porvenir en el 2003 y el centro penal de San Pedro Sula en el 2004, son responsabilidad del Estado, no sólo porque las personas privadas de libertad se encontraban en una relación especial de sujeción frente a él, sino también porque son muertes que pudieron evitarse si el Estado hubiera adoptado las medidas que diversos órganos internacionales le han venido recomendando desde hace varios años.
TERCERO: Recordamos que en la sentencia López Álvarez, la Corte Interamericana de Derechos Humanos le ordenó al Estado de Honduras adoptar medidas destinadas a mejorar las condiciones físicas y sanitarias de los establecimientos penitenciarios del país consecuentes con los estándares internacionales sobre la materia e implementar un programa de capacitación en derechos humanos de los funcionarios penitenciarios.
CUARTO: Denunciamos que el Estado hondureño ha hecho caso omiso a dicha sentencia así como a las observaciones hechas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, quien el año 2010 le recomendó adoptar medidas adecuadas y efectivas para evitar la sobrepoblación de los centros penales y dotarlos del equipo y los dispositivos necesarios para resolver en forma adecuada y eficiente situaciones de emergencia; capacitar al personal civil y de seguridad de los centros penales con programas permanentes de derechos humanos y de planes de emergencia y evacuación para enfrentar incendios u otro tipo de catástrofes; y realizar un adecuado mantenimiento y reparación de las instalaciones eléctricas de los centros penales.
QUINTO: Rechazamos las propuestas de ciertos sectores político-empresariales de aprovechar esta tragedia para iniciar un proceso de privatización de los centros penales y le recordamos al Estado su obligación constitucional e internacional de generar la capacidad institucional en el sector público para avanzar hacia una política integral en materia de seguridad y sistema penitenciario.
SEXTO: Exhortamos a la comunidad internacional que le exija al Estado hondureño permitir la conformación de una comisión internacional para que realice una investigación pronta, imparcial y efectiva de éste y otros hechos sangrientos similares que han quedado impunes, y que se deduzcan las responsabilidades políticas, penales y administrativas de todos los funcionarios responsables hasta en el más alto cargo, y le instamos a condicionarla cooperación económica a que se den pasos concretos para transformar el sistema penitenciario.
SÉPTIMO: Expresamos nuestra solidaridad con los familiares de las víctimas, demandamos al Estado que les repare de manera integral y reiteramos nuestro compromiso de acompañar las luchas del pueblo hondureño en la construcción de un Estado democrático de derecho en donde las cárceles no sigan siendo universidades del crimen, de la vida indigna y de la muerte violenta.
San Pedro Sula, Cortés, 16 de febrero de 2012.
Nota: Igual que ayer critiqué que El País sólo se interesó por sacar la información de Honduras cuando había casi cuatrocientos muertos sobre la mesa, hoy es de justicia que replique este brillante análisis de Pablo Ordaz, corresponsal del medio en Centroamérica, que deja muy claras las responsabilidades en lo que ha sucedido en estos días en el país caribeño. Todo ello a pesar de que la información principal ya da por entendido que fue un accidente. Y todos contentos.
Cuando por fin empiezo a abordar este artículo, tras un largo día cargado de datos, desazones, rabia, horror, imágenes, opiniones y análisis, van contabilizados 358 muertos a causa del escandaloso incendio de la Granja Penal de Comayagua en Honduras. 358 muertos. La cifra, sin duda, subirá según pasen las horas y lleguen más noticias desde los hospitales a donde han llevado a los heridos graves. No tengo problema en afirmar que, al escribir estas primeras líneas, tengo un nudo en la garganta. Con Polache cantando de fondo ‘Consulta celestial‘, me aferro a mis notas, las que llevo recopilando a lo largo del día, para ofrecer lo más objetivamente posible algunas claves que ayuden a entender la sinrazón que se ha vivido hoy en el centro de la República de Honduras. Me baso, aparte de en la información personal que acumulo de años, en la que ha proporcionado el Diario Tiempo y, fundamentalmente, en la cobertura especial que Radio Progreso ha hecho a través de todos sus canales. El análisis lo haré a través de 10 claves para entender lo que ha pasado, 10 actos imperdonables y 2 conclusiones.
10 claves para entender lo que ha pasado:
Vamos con estas claves a hacer un recorrido de más a menos en profundidad de análisis, empezando por las más evidentes. Así, lo primero que cabe resaltar es que la Granja Penal de Comayagua tenía una sobrepoblación de en torno a un 400%. En un edificio para 250 privados de libertad vivían hacinados aproximadamente 850. Va a ser muy difícil hacer los cálculos de fallecidos, supervivientes y fugados porque muy probablemente los responsables del presidio no supieran el número exacto de internos que había en el momento del incendio.10 actos imperdonables:
Repasamos ahora, tras el análisis de las claves, diez actos dentro de todo lo que ha sucedido en el día de hoy que provocan, cuando menos, la indignación de cualquiera. Por que se sepan. La primera de todas, por sangrante, es que testigos aseguran que los policías dejaron a los privados de libertad en el momento del incendio calcinarse antes que dejarles salir.
2 conclusiones:
Y, ahora sí, me voy a descansar y a posar todo este día cargado de información y drama. Mañana, más.
Es una tragedia. Van 360 muertos en un incendio que se ha producido por motivos aún no aclarados esta madrugada en un centro penal en Comayagua, Honduras. Llegan muchos datos y mucha información que contrastar, pero la situación es, cuando menos, sospechosa. No es la primera vez que bajo un gobierno del Partido Nacional el país caribeño amanece con un presidio reducido a cenizas. Es inevitable recordar la Ley de Mano Dura del por entonces ministro Pepe Lobo (hoy presidente de facto, heredero del golpe de 2009) la cual coincidió en el tiempo con el incendio del presidio de San Pedro Sula que se saldó con más de cien muertos. Aunque es pronto para hacer afirmaciones de ningún tipo, como digo, huele mal. Fatal. Mientras sigo elaborando un análisis de lo que ha sucedido para el blog y las posibles implicaciones, les recomiendo que sigan la información que está dejando Radio Progreso en directo desde su página oficial de Facebook. Por ahora lo único seguro es que ha habido negligencia por parte de las autoridades y una desmedida sobrepoblación en la Granja Penal de Comayagua.
Aunque no nos lo digan los medios «oficiales», esto es actualidad. Esto importa.
Ampliaremos información a lo largo del día.
Llega el lunes y, con él, la encuesta de la semana, en esta ocasión con un tema sugerente que, dentro de la catástrofe, al menos nos ayudará a soñar en un futuro mejor y quién sabe si próximo. No dejen de responder por su opción preferida, ¡tienen una semana! Que se oiga bien alta la voz de ‘El Mundo de Mañana’. ¡Voten, voten!
Te has aburrido, un lunes más, en el trabajo. Has metido en la búsqueda de imágenes de Google «San Valentín». Te has atrevido a llegar hasta la página 7. Te has pinchado la necesaria insulina intravenosa. Has llegado a la conclusión, una vez recuperad@ de la experiencia, de que eso no tiene nada que ver con lo que pasa en tu cama cuando te metes con tu pareja. O con tu amante. O con ambas.
Se abre desde este momento la convocatoria oficial al grupo de amantes en tiempos revueltos, nocturnitas en paro, defensor@s de esperanzas perdidas, tripulantes del barco de Willy el Tuerto y demás personajes que nutren la lista de invitad@s a este evento a escupir poemas de amor romántico e incendiar cual griego indignado la última noche del fin de semana de Carnaval.
Todo ello será en un nuevo recital lúdico-poético en El Despertar este próximo domingo 19 de febrero a las 21:00 horas y os animamos desde ya a que vengáis disfrazad@s (yo lo haré) ya que habrá increíbles premios (que pensaré a lo largo de esta semana) para quién así lo haga. No podéis faltar!!!
Pensaba actualizar hoy titulando ‘Regalo pasaporte español’ o, como realmente le hubiera gustado decir ayer a la ubicua lideresa, ‘Un triunfo del Estado de derechas’. Pensaba retratar en un artículo todas las cosas que me dan vergüenza de este país y cómo esa vergüenza era cada vez más asimilada por mí como una vergüenza ajena, cómo pensaba firma la solicitud esa que pide que, por favor, nos invadan los franceses cuanto antes, a ser posible con sus guiñoles en posiciones de vanguardia. Pensaba desgranar el plan de Mariano Rajoy para resalzar la industria de la pandereta, lo único en lo que destacamos a nivel internacional, para salir de la crisis. Pensaba, de hecho, escupir mi indignación y dejar únicamente plasmado sobre esta página el comunicado del juez Garzón, el mismo juez que encausara a Pinochet y a los torturadores argentinos, en el que daba su opinión sobre la ignominia. Pensaba deciros, en fin, lo que ya habéis visto dicho de una forma o de otra desde que ayer se supo la sentencia del Supremo y muchos dejamos de entender nada.
Pero, una vez mitigadas mis ansias de utilizar este espacio común del blog que compartimos para desahogarme, he preferido hacer uso de una de las enseñanzas más valiosas que me traje en la mochila hondureña: No hay mejor denuncia que comunicar la esperanza. Es la esperanza en que se pueden (se deben) cambiar las cosas, lo que nos une para levantarnos juntxs y trabajar sin caer en la rabia o en un pesimismo que, demasiado frecuentemente, conduce a la violencia. Es la esperanza la que vence al desconsuelo y nos ayuda a ver con otros ojos, y otra fuerza, aquello que no funciona bien.
La oportunidad de hacer este cambio de perspectiva en la entrada de hoy me la ha brindado sin querer mi gran amigo el cantante Álvaro Fraile. Hoy he amanecido con una de esas canciones en el muro del Facebook que te atraviesan el alma y te dicen justo lo que necesitabas escuchar. La sencillez y la contundencia de su letra me ha emocionado, me ha hecho recordar muchas cosas y me ha impulsado a seguir asumiendo el reto de la opción por la esperanza. Se llama ‘Anda… Levántate y anda’ y es un adelanto de su próximo proyecto ‘Sol.Fe.Ando.’. Toda una invitación a soñar, a creer en nuestros sueños, a levantarnos por ellos, a no sentirnos solxs, a vencer al miedo. Toda una invitación a mantener la esperanza. La dejo aquí para compartirla con todxs vosotrxs. No dejéis de escucharla (de asimilarla).
Buen fin de semana.
Palabras para el Blogcionario:
*Esperanza:
*Vanguardia:
*Pandereta: