Honduras

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…5 años no son nada…

Así, como quien no quiere la cosa, ayer caí en la cuenta de que hace ya cinco años de la primera vez que fui a Honduras.

Ayer, también, cumplía años Don Moncho. Un amigo. Un ejemplo. Una leyenda.

Días para pensar y recolocar. Tiempos para actuar.

La policía toma Radio Progreso a unas horas de la llegada del Relator de Libertad de Expresión de la OEA

El «tigre» Bonilla, jefe de policía de Honduras.

Amigos, me llega esta directamente desde Honduras donde las cosas no pintan nada bien para la libertad de expresión y la justicia. Muévanlo todo lo que crean conveniente para que la denuncia llegue cuanto más lejos mejor y que se sepa. Acompañemos a este pueblo admirable en su lucha contra la impunidad. ¡Basta ya!

 

¡Solidaridad con Radio Progreso!

A unas horas de que llegue al país el Relator de Libertad de Expresión de la OEA, policías rodean instalaciones de Radio Progreso e intimidan periodistas

Sandra Marybel Sánchez

Las instalaciones y el personal de Radio Progreso, fueron objeto la tarde de ayer y por más de dos horas, de una inusual vigilancia policial e intimidación a sus periodistas, luego que transmitieran un foro de análisis relacionado con la conflictiva situación en el Bajo Aguán, en el que participaron dirigentes campesinos del Muca y el Mocsam.

El personal de prensa de esa popular radioemisora, propiedad de la Compañía de Jesús, que en el pasado reciente ha sido objeto de similares acciones intimidatorias, informó que el foro de realidad nacional, donde se discutió el tema que irritó a la policía, es el mismo que viene realizando desde años atrás, el primer viernes de cada mes, junto al Equipo de Reflexión, investigación y Comunicación (ERIC), también de los Jesuitas.

Con la característica prepotencia e irracionalidad policial, se trasladaron de inmediato a las instalaciones de esta popular radioemisora, con una trayectoria de 55 años de servicios a los sectores más empobrecidos y vulnerables de todo el país. Llegaron abruptamente y con tono amenazante, preguntaron dónde estaban los campesinos, dónde los tenían, informando que ese era un operativo de rutina, ordenado por Juan Carlos “El Tigre” Bonilla, actual jefe de la policía Nacional.

La ignorancia sobre los recursos tecnológicos con que cuentan ahora los medios de comunicación electrónicas, impidió que se percataran que el mismo se realizaba desde la zona del conflicto, en transmisión directa desde una unidad móvil.

Se movilizaban en varias patrullas policiales, una de las cuales llevaba marcado el número 1737, y dos de los policías que ingresaron a la radio, portaban ficheros con los apellidos Guzmán y González. Ellos dijeron estar preocupados por lo delicado de la situación que se vive en el Bajo Aguán, porque es un asunto de seguridad nacional; como lo ha dicho varias veces tanto el mandatario Porfirio Lobo Sosa, sus ministros de Defensa y Seguridad, y el propio “Tigre Bonilla”

Radio Progreso, ubicada a muchísimos kilómetros del Bajo Aguán, goza de medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos, porque el 28 de junio de 2009, mientras los periodistas informaban sobre el Golpe de Estado, un grupo de militares irrumpió en la estación radial para sacarla del aire, aunque minutos después, centenares de pobladores y pobladoras, abortaron la agresión al rodear las instalaciones de la radio y enfrentarse a pelotón militar.

Emisora que promueve y practica la democratización de la palabra y asegura con su programación, que sus micrófonos estén a ndisposición de todos los sectores de la población a la que llega; y es esa la razón por la cual fueron hasta el Bajo Aguán, para compartir a su audiencias la versión de ese conflicto, que no leen, ven, ni escucharán, en los medios comerciales.

¡Nuestra solidaridad con esa querida radioemisora y todo su personal!
¡Es hora de parar tanto abuso!

 

Honduras, la vergonzosa masacre silenciada.

Es de vergüenza. Es de una injusticia tal que clama al cielo. Sólo por cosas así merecería que tomásemos a diario todas las Puertas del Sol de todas las ciudades del planeta. Van 22 muertos. Son en total 22 los periodistas asesinados hasta la fecha desde el golpe de Estado del infame Micheletti en Honduras. Sólo en esta semana han caído dos. El primero de ellos, Erick Martínez, aparte de periodista era representante del movimiento LGTB al que hoy mismo 17 de mayo defendemos desde las redes sociales y también candidato a diputado por el partido LIBRE. El partido LIBRE es el que ha nacido de las bases del Frente Nacional de Resistencia Popular, el movimiento de resistencia pacífica que surgió a raíz del golpe y que, por primera vez, se presenta en unos meses a unas elecciones. No cabe lugar a la duda de que se trata de un crimen político, de los que viene sufriendo el Frente desde sus inicios en 2009. Es evidente. Cristalino.

El segundo de los periodistas caídos esta semana ha sido Alfredo Villatoro. Tras un secuestro de varios días, apareció asesinado ayer vestido con uniforme militar en los alrededores de Tegucigalpa, capital de Honduras. El revuelo ha sido increíble, por la tensión del secuestro y porque era un comunicador muy conocido.

Y lo que me cabrea hasta extremos insospechados, lo que me enerva hasta hacerme hervir la sangre, lo que no entiendo y me desespera no es ya la insoportable impunidad de la que gozan los gobernantes golpistas de Honduras. Ni si quiera es ya la terrible violencia estatal fomentada para meter miedo al pueblo y seguir robando elecciones con la excusa de una seguridad que nunca llega, ni tampoco la cada vez más evidente mano gringa en todo lo que se mueve desde la política de Honduras, paso fundamental hoy de la droga del Sur al Norte. Lo que de verdad me toca las pelotas, y me van a perdonar la brusquedad, es el silencio absoluto que estas noticia generan en el resto del mundo. NOS DA IGUAL. Nos da igual y, en el caso de los periodistas que no lo tratan como algo digno de ser contado, son compañeros. Son compañeros asesinados por un gobierno injusto y aquí nadie dice nada. Son 22 compañeros asesinados por luchar por la verdad y la justicia.

Siempre lo he dicho, y no se me caen los anillos, que si Chávez (el gran enemigo malvadísimo de los intereses de Occidente) cierra un periódico, aquí es portada al día siguiente en todos los medios nacionales como un imperdonable atentado a la libertad de expresión. Y puede que tengan razón, aunque desde mi experiencia latinoamericana habría que ver qué es un medio y qué es propaganda muy bien pagada por los de siempre. Sin embargo, si matan a un periodistas en Honduras que nunca jamás podrá ejercer su derecho a la libertad de expresión aquí no se dice NADA. Pero claro, en Honduras no hay petróleo. En Honduras, como me dijo el orondo policía de aduanas de Nueva York la primera vez que fui para allá, «sólo hay pobres».

Ante el asco que siento ante todo esto y para intentar mover aunque sea el ánimo de los que siguen este ‘Mundo de Mañana’, les copio tal cual el editorial que hoy han publicado mis compañeros hondureños de Radio Progreso. No sé si ustedes van a permitir, sentados como están frente a su pantalla, que esta gente se rinda en su lucha heroica. Yo me niego. Me niego a que se rinda la esperanza.

Escribiré más sobre este tema y lanzaré propuestas para apoyar desde acá, aunque sea anímicamente, a esta gente admirable. Por ahora, lean:

EDITORIAL DE RADIO PROGRESO 16/V/12

Impotencia

Radio Progreso declara su impotencia ante el repugnante crimen del periodista Ángel Alfredo Villatoro, y nos declaramos en estado de plena indefensión.

Con lo que está ocurriendo en nuestro país, ya no valen palabras, los análisis no logran alcanzar la realidad y los clamores de justicia ya dejaron de tener cabida. No podemos aceptar informes ni de la policía ni de la administración pública, porque después de tanto contubernio de las instituciones de seguridad y justicia con la criminalidad y la impunidad, no podemos creer en ninguna de sus versiones.

Somos promotores de esperanza y nos alimentamos de la esperanza, porque nos sustentamos en la fe en el Dios de la Vida. Sin embargo, frente a la brutalidad de quienes tienen el control de nuestra sociedad, la impotencia ha tomado su palabra, y el escenario de la Honduras que hoy tenemos pone en entredicho y en precariedad todas las esperanzas y optimismos que han acompañado a nuestra radio a lo largo de su historia.

Reconocemos nuestro estado de impotencia. Desde hace tres años venimos haciendo llamados desesperados por construir un pacto social entre los diversos sectores de la sociedad hondureña. Parecemos disco rayado con el llamado a construir acuerdos básicos compartidos. Y todo ha sido una voz en este desierto de oídos sordos.

Con el asesinato del periodista Ángel Alfredo Villatoro queda claro que todos los llamados a buscar consenso en torno a la lucha contra la impunidad y por construir una nueva institucionalidad, no tienen cabida. Los sectores que controlan la violencia y la impunidad se disputan entre sí negocios, posiciones y territorios, utilizando la brutalidad y el asesinato de periodistas para aplastar la libertad de expresión y de prensa. Y lo están consiguiendo en dosis muy altas.

Como no existen oídos sensatos que escuchen nuestro clamor por un pacto social con acuerdos mínimos, entonces nos toca declararnos en estado de impotencia. Necesitamos proteger nuestras vidas y las vidas de nuestros seres queridos, y como hasta hoy nadie de quienes tienen capacidad de decisión nos escuchó, nos toca ahora pedir a quienes amenazan nuestras vidas por ejercer este servicio desde el periodismo, que nos digan qué quieren, qué buscan. Dígannos, por favor, ¿qué quieren de nosotros y hacia dónde nos quieren llevar?

La vida que se abre paso en Honduras. A un mes de la tragedia en Comayagua.

Marcha sororaria del pasado 8 de marzo en solidaridad con las familiares de las víctimas

Ya hace un mes que nos despertamos con la terrible noticia del incendio en el penal hondureño de Comayagua. Ya hace un mes de esos 356 muertos en condiciones de absoluto infierno. Como era de esperar, aún no se sabe qué fue lo que pasó, aunque los medios ya den por válida la versión del fallo eléctrico (desmentida en el mismo día de los hechos por Radio Progreso) y las investigaciones internacionales no hayan querido ir más allá (se volvió a salvar Pepe Lobo). Como era de esperar también, no se ha mejorado ni un ápice la situación de los supervivientes que viven bajo un techo que quiere caérseles encima (ójala no haya otra «tragedia de Comayagua» pronto). Y como por supuestísimo era de esperar, acá ya se nos ha olvidado un desastre que se llevo cientos de vidas por delante. Qué poco dura en nuestra retina la muerte de los pobres. Qué exclusivo es el valor de la vida en nuestro primer mundo…

Aunque el asunto de Comayagua traerá consigo más artículos en este ‘Mundo de Mañana’ insistiendo en profundizar en la realidad de los hechos y lo que estos ocultan, no quería dejar de hacer, ahora que se cumple un mes del infierno, un homenaje a los que se parten el pecho por la vida en ese país que llevo tatuado en el corazón. Ya hicieron uno maravillosamente reivindicativo y solidario el pasado 8 de marzo las feministas hondureñas con las familiares de los privados de libertad que murieron en el incendio. El mío pretende mostraros, para que ganemos en empatía, la intensidad de la vida desde sus dos facetas en uno de los lugares más especiales del país, la Rivera Hernández. Para ello os transmito, tal cual, las palabras que me envió Óscar González, misionero laico, transformador del mundo, soñador y amigo que lleva trabajando desde los empobrecidos y con ellos en la Rivera desde hace ya diez años, contándome un día más en el que la frustración y la esperanza se enfrentaba cara a cara en ese «lugar en el mundo«. El testimonio emociona. No lo desaprovechen:

El 21 de febrero, en el trascurso de una hora aproximadamente, recibimos en el Programa Paso a Paso dos noticias fuertes, impactantes, relacionadas con dos personas que de una manera u otra han sido parte de nuestro caminar en estos 10 años.

Llegábamos Silvia y yo del centro y, acercándonos al parque de la Rivera, el transporte se detiene porque la calle está cortada por un asesinato reciente. Entre el montón de personas que hay alrededor, vemos un cuerpo sin vida tendido en el suelo. Ya en el Programa nos informan que el joven asesinado es Samir, un muchacho de apenas 18 años y que cuando era niño llegaba al Programa. En el transcurso de unos minutos intentamos obtener más datos de este nuevo hecho manchado de sangre. El rostro de Samir y algunas escenas compartidas del pasado se me cruzan por la mente. Y poco a poco me voy llenando de una desagradable sensación de tristeza, indignación y sinsentido. Otro asesinato, otra corta vida segada por las malditas balas.

A los minutos Silvia recibe una llamada de Melvin que nos informa que la entrevista en Tegucigalpa ha sido muy positiva y que está seleccionado entre las 15 personas beneficiadas de la beca para estudiar medicina en ELAM en Cuba. Melvin vive una realidad familiar difícil, tiene un entorno social duro y a pesar de esas circunstancias ha sido capaz de ir creando una resiliencia que le ha permitido salir adelante y ser sujeto de su propio futuro. Melvin desde hace unos 8 años acude al Programa y ya tiempo venía manifestando su sueño de irse a estudiar medicina en Cuba para ser un médico y ayudar al  pueblo hondureño empobrecido. Para Melvin y para las personas que formamos Paso a Paso es una noticia que nos llena de alegría, esperanza y da sentido al trabajo que día a día se realiza aquí en la Rivera Hernández. El próximo sábado día 3 de marzo emprenderá su formación con un vuelo hacia Cuba.

Estas dos noticias en el transcurso de apenas una hora me hacen pensar en las puertas de la vida y la muerte, unas que se cierran y otras que se abren. Una realidad que nos habla de cuerpos tendidos en la tierra, de sueños truncados, de vida todavía por empezar a vivir, de familias llenas de dolor… Y la otra realidad que nos trae el viento de la esperanza, la fuerza interior que aporta la perseverancia por alcanzar los sueños, el brillo en los ojos de Melvin por conocer y aprender de otra cultura…

Las casualidades, si existen, han hecho que al cerrar el Programa nos acompañara Melvin. Así que hoy –día 22- con él, Silvia y yo hemos ido a visitar a la  familia de Samir, que vive en una de las zonas más difíciles y peligrosas del barrio. Y ante mí estaba ésta realidad dual. Una realidad que nos habla de exclusión, pistolas y muerte y otra que nos transmite vida, esperanza y alegría. Además las dos realidades con el denominador común de la pobreza. Y frente a nosotros lo más importante, las personas: la vida de dos jóvenes de la misma edad, uno con su vida todavía por vivir pero que unas balas callaron y otro que está a punto de empezar una nueva etapa y que el mismo vuelo es una metáfora de elevar los sueños hasta el infinito de la realidad.

Óscar González

Me traía yo a Don Ramón para hablar con Esperanza Aguirre de agua pública y privada.

Uno de los proyectos que más tiempo y entusiasmo me llevó en mi año hondureño fue uno relacionado con la protección del agua y el suministro de la misma en una comunidad campesina ejemplar. Aunque el fin último del mismo era construir una red de abastecimiento de agua potable para todas las viviendas de El Porvenir, que así se llama la comunidad, el proyecto comprendía multitud de aspectos relacionados con la promoción, la relevancia y el cuidado del líquido elemento y la propiedad de las comunidades campesinas sobre sus propios recursos naturales. En las luchas que Don Ramón, hombre admirable al que le debo una entrada entera, si no un libro, y los miembros de su patronato tenían con la Municipalidad de Choloma, me llamaba la atención como se daba por entendido desde la altas esfera políticas hondureñas, cloaca infame del país, que el agua pertenecía no al pueblo sino a las empresas que la gestionaban. El agua, fundamental para la vida, era un negocio como la gasolina y sólo aquellos con posibilidad de pagarla tenían derecho a una buena red de abastecimiento (y potabilización). Una realidad muy parecida a la mostrada en la película «También la lluvia» de Icíar Bollaín en la que se refleja el conflicto boliviano de la guerra del agua.

Don Ramón, apoyado en el tanque de agua, vigilando la obra en El Porvenir

En estas reflexiones sobre la injusticia de un gobierno corrupto hasta la nausea que quiere cobrar a sus ciudadanos por los recursos imprescindibles y privatizarlos como propios para seguir haciendo negocio, vuelve uno a Madrid, a ese cómodo y acomodado «primer mundo», y se encuentra con que Doña Esperanza Aguirre tiene como plan de futuro el plan de pasado del que yo acababa de llegar (y al que me había enfrentado acompañando a la comunidad en sus luchas). Luego acá los tertulianos y los teóricos, que saben mucho de todo, y los neoliberales, que saben justo la forma de refundar el sistema para que (les) funcione, me dicen que es un buen negocio, que merece la pena y que, además, es la única salida que tenemos. Hay que privatizar el Canal de Ysabel II. Hay que privatizar (poner en manos de empresas privadas) el agua. Y claro, uno recuerda sus luchas que cree exclusivas de determinadas partes del globo y no se termina de creer muy bien lo que está pasando. Tampoco termina de creerse que ese pensamiento tan antisistema sobre el derecho al agua haya sido implantado en mi mente, no por la experiencia vivida en Honduras al pie mismo de la injusticia más patente, sino por el hábil a la par que taimado Rubalcaba que todo lo puede y que sólo quiere hundir el país para revolcarse en sus cenizas. Que digo yo que qué me importará a mí el señor Rubalcaba, si voto a Por Un Mundo + Justo. En fin…

El Roto, genial siempre

El caso es que, con todo, en esta otra orilla del globo también hay otra comunidad dispuesta a plantar cara a los que quieren privatizar recursos que no les pertenecen y hacer llegar su voz, que es la de todos, hasta donde se toman las decisiones. Este domingo 4 de marzo, con una organización increíble y que llama poderosamente la atención, se ha convocado una consulta social sobre la privatización del Canal de Ysabel II a la que estamos todos llamados, sea cual sea nuestra opinión. Para ello, se establecerán mesas consultivas con una papeleta por todo el territorio madrileño para poder llevar nuestra opinión hasta la Comunidad de Madrid. Es un buen momento para expresarnos, sea cual sea nuestra idea al respecto, sobre algo que nos implica muy directamente. Los medios y la invitación a participar están en marcha. Sólo queda saber si será más poderoso el sofá que el compromiso con nuestra comunidad y nuestros conciudadanos.

¿Cuánto tiempo es necesario para olvidar 377 muertos?

Mientras sigue llegando información sobre la tragedia del miércoles en Honduras y se mezclan las sospechas, las declaraciones enfrentadas de los supervivientes y la pátina de normalidad institucional que dan los manidos discursos oficiales, seguimos avanzando desde ‘El Mundo de Mañana’ con la intención de no dejar que se olviden tan pronto como a la actualidad (y al gobierno golpista de Lobo) les gustaría estos sucesos a día de hoy no aclarados y que huelen cada vez peor. Se habla incluso en estos días de un posible complot entre los policías de la granja penal y algunos privados de libertad internos que les habrían pagado una elevada cantidad a estos para que les dejaran escapar en un plan organizado. Los agentes se habrían quedado con el dinero y, para no dejar testigos, habrían intentado eliminar a sus «socios» con un método que, definitivamente, se les fue de las manos. Aunque no me extrañaría lo más mínimo, esto por ahora entra únicamente en el terreno de la sospecha y hay tantos intereses creados por tantos sectores que no se puede caer en el error de creer de buenas a primeras en versiones que buscan en lo truculento despistarnos de una realidad más turbia aún. Pero, como digo, a saber. Habrá que seguir investigando.

Para avanzar con la información y mantener el asunto en la medida de lo posible dentro de una necesaria y justa actualidad, replicamos en la entrada de hoy el pronunciamiento público que ha emitido, a través de Radio Progreso,  la Convergencia por los Derechos Humanos de la zona noroccidental de Honduras. Deja claves muy interesantes para seguir avanzando hacia la verdad de toda esta tragedia. Si tienen ocasión, no dejen de replicarlo por los canales que tengan a su alcance.

PRONUNCIAMIENTO PÚBLICO

La Convergencia por los Derechos Humanos de la zona noroccidental de Honduras ante la comunidad nacional e internacional manifestamos lo siguiente:

PRIMERO: Condenamos la muerte de 376 personas privadas de libertad en la granja penal de Comayagua que ratifica una vez más el colapso total del sistema penitenciario hondureño como consecuencia de la falta de voluntad de los poderes del Estado para adoptar una política pública integral en la materia.

SEGUNDO: Denunciamos que esta tragedia, que se suma a las acaecidas en la granja penal de El Porvenir en el 2003 y el centro penal de San Pedro Sula en el 2004, son responsabilidad del Estado, no sólo porque las personas privadas de libertad se encontraban en una relación especial de sujeción frente a él, sino también porque son muertes que pudieron evitarse si el Estado hubiera adoptado las medidas que diversos órganos internacionales le han venido recomendando desde hace varios años.

TERCERO: Recordamos que en la sentencia López Álvarez, la Corte Interamericana de Derechos Humanos le ordenó al Estado de Honduras adoptar medidas destinadas a mejorar las condiciones físicas y sanitarias de los establecimientos penitenciarios del país consecuentes con los estándares internacionales sobre la materia e implementar un programa de capacitación en derechos humanos de los funcionarios penitenciarios.

CUARTO: Denunciamos que el Estado hondureño ha hecho caso omiso a dicha sentencia así como a las observaciones hechas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, quien el año 2010 le recomendó adoptar medidas adecuadas y efectivas para evitar la sobrepoblación de los centros penales y dotarlos del equipo y los dispositivos necesarios para resolver en forma adecuada y eficiente situaciones de emergencia; capacitar al personal civil y de seguridad de los centros penales con programas permanentes de derechos humanos y de planes de emergencia y evacuación para enfrentar incendios u otro tipo de catástrofes; y realizar un adecuado mantenimiento y reparación de las instalaciones eléctricas de los centros penales.

QUINTO: Rechazamos las propuestas de ciertos sectores político-empresariales de aprovechar esta tragedia para iniciar un proceso de privatización de los centros penales y le recordamos al Estado su obligación constitucional e internacional de generar la capacidad institucional en el sector público para avanzar hacia una política integral en materia de seguridad y sistema penitenciario.

SEXTO: Exhortamos a la comunidad internacional que le exija al Estado hondureño permitir la conformación de una comisión internacional para que realice una investigación pronta, imparcial y efectiva de éste y otros hechos sangrientos similares que han quedado impunes, y que se deduzcan las responsabilidades políticas, penales y administrativas de todos los funcionarios responsables hasta en el más alto cargo, y le instamos a condicionarla cooperación económica a que se den pasos concretos para transformar el sistema penitenciario.

SÉPTIMO: Expresamos nuestra solidaridad con los familiares de las víctimas, demandamos al Estado que les repare de manera integral y reiteramos nuestro compromiso de acompañar las luchas del pueblo hondureño en la construcción de un Estado democrático de derecho en donde las cárceles no sigan siendo universidades del crimen, de la vida indigna y de la muerte violenta.

San Pedro Sula, Cortés, 16 de febrero de 2012.

 

Nota: Igual que ayer critiqué que El País sólo se interesó por sacar la información de Honduras cuando había casi cuatrocientos muertos sobre la mesa, hoy es de justicia que replique este brillante análisis de Pablo Ordaz, corresponsal del medio en Centroamérica, que deja muy claras las responsabilidades en lo que ha sucedido en estos días en el país caribeño. Todo ello a pesar de que la información principal ya da por entendido que fue un accidente. Y todos contentos.

Infierno en el penal de Comayagua: 10 claves, 10 actos imperdonables y 2 conclusiones.

Una de las familiares de las víctimas comunicando la noticia.

Cuando por fin empiezo a abordar este artículo, tras un largo día cargado de datos, desazones, rabia, horror, imágenes, opiniones y análisis, van contabilizados 358 muertos a causa del escandaloso incendio de la Granja Penal de Comayagua en Honduras. 358 muertos. La cifra, sin duda, subirá según pasen las horas y lleguen más noticias desde los hospitales a donde han llevado a los heridos graves. No tengo problema en afirmar que, al escribir estas primeras líneas, tengo un nudo en la garganta. Con Polache cantando de fondo ‘Consulta celestial‘, me aferro a mis notas, las que llevo recopilando a lo largo del día, para ofrecer lo más objetivamente posible algunas claves que ayuden a entender la sinrazón que se ha vivido hoy en el centro de la República de Honduras. Me baso, aparte de en la información personal que acumulo de años, en la que ha proporcionado el Diario Tiempo y, fundamentalmente,  en la cobertura especial que Radio Progreso ha hecho a través de todos sus canales. El análisis lo haré a través de 10 claves para entender lo que ha pasado, 10 actos imperdonables y 2 conclusiones.

10 claves para entender lo que ha pasado:

  1. Vamos con estas claves a hacer un recorrido de más a menos en profundidad de análisis, empezando por las más evidentes. Así, lo primero que cabe resaltar es que la Granja Penal de Comayagua tenía una sobrepoblación de en torno a un 400%. En un edificio para 250 privados de libertad vivían hacinados aproximadamente 850. Va a ser muy difícil hacer los cálculos de fallecidos, supervivientes y fugados porque muy probablemente los responsables del presidio no supieran el número exacto de internos que había en el momento del incendio.
  2. La tasa de asesinatos de Honduras es, desde el pasado año 2011, la más alta del mundo, con 86 homicidios por cada 100.000 habitantes cuando la media está en casi 7. Aunque las explicaciones de este repunte de una violencia sin sentido son varias y muchas apuntan a las consecuencias del golpe de Estado de 2009 y al nuevo poder concedido a militares y policías desde entonces, lo cierto es que la delincuencia crece a un ritmo que el sistema penal hondureño no acompaña no pudiendo ofrecerles los mínimos derechos humanos durante su reclusión.
  3. Según el ‘Sondeo de Opinión Pública‘ del Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación-sj, un 67,5 % de la población hondureña cree a ciencia cierta que la policía está involucrada en los casos de delincuencia. La realidad es que un 75 % de la policía del país está implicada en casos de corrupción. Este dato será importante para analizar luego la reacción de los agentes en los primeros momentos del incendio.
  4. Acercándonos ya al suceso de hoy vemos como en las primera horas se han presentado versiones oficiales muy distintas y cambiantes. A la primera del motín se ha seguido la que hablaba de un cortocircuito, negada por un directivo de la ENEE (Empresa Nacional de Energía Eléctrica), para dar paso a la nunca confirmada de un supuesto privado de libertad quemando un colchón. Esta última tesis la lanzó Paola Castro, gobernadora del departamento de Comayagua, asegurando que «recibió una llamada de un preso informándole de que fue otro quién inició expresamente el incendio». A mí, en una situación así, es lo primero que se me ocurriría, llamar a la gobernadora.
  5. Es importante resaltar, como señala Bertha Oliva, coordinadora del Comité de Familiares Detenidos Desaparecidos de Honduras (COFADEH), que ya es casualidad que siempre que hay incendios en los presidios hondureños (tres en los últimos diez años) estos suceden durante la noche.
  6. Uno de los incendios en un centro penitenciario hondureño que más víctimas mortales dejó hasta el del día de hoy fue el del presidio de San Pedro Sula de 2004. Aunque todo se resolvió con el argumento de un fallo en los sistemas de la cárcel (y así lo han seguido replicando hoy los medios españoles), lo cierto es que hay demasiados flecos que no quedaron resueltos. Por aquel entonces era presidente del Congreso el mismo que hoy, golpe de Estado mediante, es presidente de facto de la República, Porfirio «Pepe» Lobo. Fue el encargado de aprobar, durante el gobierno de su compañero del Partido Nacional Ricardo Maduro, la que fuera conocida como Ley de Mano Dura. En esencia era una ley para aniquilar a las maras de todo el país y los metodos utilizados sobrepasaron de largo cualquier margen de derechos humanos. Fueron los tiempos de la ejecución sin juicio en la calle a manos de la policía por llevar un tatuaje. En la Honduras de 2004 la violencia había sufrido un repunte más que notable y era lo que más preocupaba, con diferencia, a los ciudadanos, que en pocos meses se enfrentarían a su cita con las urnas. Es en ese contexto en el que una noche, de repente, se incendia la bartolina de las maras en el presidio de San Pedro Sula dejando un reguero de 107 víctimas al no conseguir los agentes al cargo abrir las puertas. Los índices de violencia, en los meses siguientes a la masacre, bajaron un poco, suficiente como para comunicarlo.
  7. Según señala el abogado hondureño Joaquín Mejía «La Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso López Álvarez vs. Honduras dictó medidas de reparación erga omnes destinadas a mejorar las condiciones de los establecimientos penitenciarios del país. Sin embargo, lo que acaba de ocurrir en la granja penal de Comayagua demuestra el incumplimiento permanente de las obligaciones internacionales por parte del Estado de Honduras». Como se ve, no les ha pillado de nuevas lo de que sus cárceles están mal.
  8. Según el mismo informe del ERIC-sj al que hacíamos referencia en el punto 3, el principal problema y la principal preocupación de los hondureños y hondureñas es, con un 39,6 %, la inseguridad y la delincuencia, por encima justo del desempleo y la pobreza.
  9. En breve volverá a haber elecciones generales en Honduras, las primeras tras el periodo del golpe de Estado de Roberto Micheletti que acabó aupando a Pepe Lobo al poder.
  10. Por último, no se puede dejar de lado como clave para analizar el suceso de la Granja Penal de Comayagua, que el país sigue viviendo bajo los efectos de un todavía reciente golpe de Estado. Aunque el silencio y el desinterés de la comunidad internacional suenan a acuerdo tácito con las oligarquías golpistas del país caribeño, lo cierto es que es en las próximas elecciones donde se juegan la consolidación de «los sucesos de junio de 2009». Con ello se daría un golpe en la línea de flotación a la Resistencia pacífica que sigue luchando por la justicia y la reparación en Honduras así como a las víctimas de todo el conflicto.

10 actos imperdonables:

  1. Repasamos ahora, tras el análisis de las claves, diez actos dentro de todo lo que ha sucedido en el día de hoy que provocan, cuando menos, la indignación de cualquiera. Por que se sepan. La primera de todas, por sangrante, es que testigos aseguran que los policías dejaron a los privados de libertad en el momento del incendio calcinarse antes que dejarles salir.
  2. Según Julia Morales, madre de una de las víctimas y testigo de los hechos, «ellos mismos (los policías) les mataron. Les gritaban ¡muéranse perros!, ¡está bueno que se mueran!».
  3. Los encargados del presidio no respondieron a los gritos de auxilio y no abrieron las puertas de las celdas en llamas. Según los agentes se debía a que no encontraban al guardia que tenía la llave.
  4. Por si todo esto no fuera suficiente para hacerle hervir la sangre a cualquiera de indignación y rabia, en mitad de todo ese infierno y ese caos los policías dispararon varias veces a los reclusos. Esto se puede comprobar clarísimamente en el vídeo que dejo al final de este apartado, un vídeo casero grabado por el joven Carlos Alfonso García Zepeda, de 21 años, en el que se ven las inmensas llamas del penal, se oyen los gritos de pavor de los privados de libertad y, en un momento dado y hasta el final del vídeo de seis minutos, se escuchan disparos constantemente. El vídeo, aviso ya, puede herir la sensibilidad. La mía la ha herido. Mucho.
  5. Los bomberos tardan en realizar un recorrido de 400 metros, los que hay desde el cuartel hasta el presidio, aproximadamente cuarenta minutos.
  6. Una vez los bomberos llegan al presidio, la policía les hace esperar en la puerta unos veinte minutos más. Para entonces sólo se oyen sirenas, ya no hay gritos ni voces que salgan de dentro del centro penal.
  7. A la mañana siguiente, cuando los familiares se agolpaban en la puerta de la cárcel para conocer el estado de sus seres queridos, ante la mala gestión de los responsables del centro y tras la impaciencia y angustia de las interminables horas de espera, algunos se deciden a entrar. Es entonces cuando la policía dispara y lanza piedras a los familiares de las víctimas.
  8. Según relataba Andrés Pavón, defensor de los Derechos Humanos en Honduras, se tardó aproximadamente catorce horas, en medio de todo el caos, en dar agua a los supervivientes. Catorce horas. Con unas temperaturas que rondan los 25 grados cuando hace fresco.
  9. Se ha buscado a dos cabezas de turco desde la dirección de las instituciones penitenciarias y se han ofrecido como única explicación de los sucesos a la espera de una investigación. No ha dimitido nadie.
  10. Pepe Lobo ha pedido en rueda de prensa ayuda internacional (dinero) para superar esta crisis y poder mejorar sus centros penales. Huele a privatización de los mismos en manos de transnacionales.

 

2 conclusiones:

  1. Se hace imprescindible una investigación internacional de lo que ha pasado en la Granja Penal de Comayagua y que acudan las máximas instancias en asuntos de Derechos Humanos. La repetición de sucesos hace que sean, cuando menos, sospechosos. Alguien completamente ajeno al gobierno de Honduras tiene que investigar.
  2. Es terrible comprobar cómo por esta orilla del charco sólo les sacamos cuando mueren por centenas. Hoy mismo El País publica esta información, dramática, realizada con datos de hace un mes y medio, cuando eran igual de graves pero no había pasado una tragedia de las proporciones de la que ha vivido hoy Honduras. Nuestro sistema ombliguista de información apesta.

Y, ahora sí, me voy a descansar y a posar todo este día cargado de información y drama. Mañana, más.

La tragedia de Honduras genera muchos interrogantes.

Uno de los privados de libertad sobrevivientes a la tragedia en Comayagua.

Es una tragedia. Van 360 muertos en un incendio que se ha producido por motivos aún no aclarados esta madrugada en un centro penal en Comayagua, Honduras. Llegan muchos datos y mucha información que contrastar, pero la situación es, cuando menos, sospechosa. No es la primera vez que bajo un gobierno del Partido Nacional el país caribeño amanece con un presidio reducido a cenizas. Es inevitable recordar la Ley de Mano Dura del por entonces ministro Pepe Lobo (hoy presidente de facto, heredero del golpe de 2009) la cual coincidió en el tiempo con el incendio del presidio de San Pedro Sula que se saldó con más de cien muertos. Aunque es pronto para hacer afirmaciones de ningún tipo, como digo, huele mal. Fatal. Mientras sigo elaborando un análisis de lo que ha sucedido para el blog y las posibles implicaciones, les recomiendo que sigan la información que está dejando Radio Progreso en directo desde su página oficial de Facebook. Por ahora lo único seguro es que ha habido negligencia por parte de las autoridades y una desmedida sobrepoblación en la Granja Penal de Comayagua.

Aunque no nos lo digan los medios «oficiales», esto es actualidad. Esto importa.

Ampliaremos información a lo largo del día.

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La cita del mes

"No hay nada más poderoso en el mundo que una idea a la que le ha llegado su tiempo".

-Víctor Hugo-

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