Tal y como anunciábamos ayer, hoy ‘El Mundo de Mañana’ cumple su primer mes. Un mes que ha sido de mucho trabajo y de mucha satisfacción por lo que se va avanzando y por la relación que se va generando a ambos lados de la pantalla. Parece una fecha tonta tan sólo un mes para celebrar un aniversario, y de hecho lo es, pero no tanto para detenerse a mirar lo que hemos ido haciendo hasta ahora, no vaya a ser que estemos desviando el camino. En este tiempo, por compartirlo con todxs vosotrxs, hemos tenido casi cuatro mil visitas a la página con una media de ciento cincuenta visitas diarias, lo cual en sí mismo supone una gran responsabilidad y una gran alegría. Se han hecho eco de lo que por acá va saliendo publicado desde las revoluciones del #OccupyNigeria hasta las periodistas amenazadas de muerte en Honduras pasando por las organizaciones de protesta contra esos terribles Guantánamos españoles que son los CIEs. Las tres entradas que más lecturas han recibido, por orden, son precisamente ‘Deportación y drama en un CIE: la historia de la niña Gift‘, ‘Los adalides de la libertad. Para el debate sobre Megaupload‘ y ‘La paz, Honduras y 18 frases de Thoreau sobre desobediencia civil para una revolución madura‘, aunque le sigue muy de cerca la reciente ‘Los Goonies nunca dicen muerto‘. Datos todos estos que al recién llegado le pueden ayudar a hacerse un panorama de lo que tenemos por acá.
También es un buen momento un primer mes para renovarse y presentar cosas nuevas con las que jugar. Buscando la participación de todxs lxs que estáis siguiendo la página y para conocer también vuestras opiniones, desde hoy mismo podréis encontrar algunos elementos y espacios novedosos en ‘El Mundo de Mañana’ que pretenden facilitar vuestra respuesta. El primero de todos, y más sencillito, es la nueva herramienta de valoración al final de cada entrada en la que podréis decir, con sólo un click en la fila de estrellitas, lo que os ha parecido lo que acabáis de leer. Esto nos ayudará a ir afinando el tiro y a conocer también un poquito más acerca de vosotrxs. Por otro lado tengo que anunciar con bombo y platillo el nacimiento de una nueva sección que tal vez dé que hablar. Así es amiguitos y amiguitas, desde hoy en el menú de la página de inicio hay un espacio reservado a la ‘Encuesta de la semana‘, que estrenamos con la peliaguda pregunta de ¿Qué opinas de la que se ha liado con todo esto de los guiñoles de Francia?. Será un espacio este para opinar de la actulidad y, por qué no, para reírse también un poco y desengrasar de tanta realidad inflada por los medios. Espero que la disfruten y, si se animan, que se atrevan a lanzar preguntas para futuras encuestas.
La última novedad viene de una experiencia anterior en la blogosfera, cuando coordinaba aquel ‘Madrid Canalla’ de fausto recuerdo, que a su vez estaba robada del blog de mi gran amiga y guionista Paloma Rando. Tengo el orgullo de presentarles hoy desde estas líneas el nacimiento del Blogcionario de ‘El Mundo de Mañana’, el cual entra en vigor a partir de esta misma entrada. ¿Que en qué consiste? Pues muy sencillo. A partir de ahora, al final de cada entrada incluiré tres palabras extraídas del texto para que todxs vosotrxs le deis la definición que os apetezca. Valdrán juegos de palabras, surrealismo puro y duro o lo que sea que os inspiren las palabras que os ofrezca. ¿Dónde escribís vuestras definiciones del Blogcionario? En los comentarios a cada entrada. Una vez al mes haré recopilación de las definiciones más curiosas y veremos cómo vamos avanzando con esto. Así que venga, anímense, a ver si logramos algo majo entre todxs.
Muy bien, Miguel Ángel, ya nos has saturado a novedades, de acuerdo, pero ¿dónde diablos está la dichosa tortuga y el dichoso poste del titular? ¿Nos tomas el pelo, acaso? Tranquilidad, que ya llegan. La historia de la tortuga en el poste la he recuperado del muro de mi amiga Karla Rivas, periodista hondureña, coordinadora de medios en Radio Progreso y A Mecate Corto y una de las personas de las que más he podido aprender en mi vida acerca de esta profesión entendida como vocación. La rescato para este blog, aparte de por lo inspiradora e ingeniosa, para, como decía al principio, no desviarnos del camino y seguir encauzándolo cuando cumplimos este primer mes. Aquí se la dejo para que la disfruten:
Historia de la tortuga en el poste.
Un joven está paseando por la plaza de un pueblo y decide tomar un descanso. Se sienta en un banco… al lado hay un señor de más edad y, naturalmente, comienzan a conversar sobre el país, el gobierno y finalmente sobre los políticos, legisladores y similares.
El señor le dice al joven:
– «¿Sabe? Los políticos que tenemos son como una tortuga en un poste.»
Después de un breve lapso, el joven responde:
– «No comprendo bien la analogía… ¿Qué significa éso, señor?»Entonces, el señor le explica:
-«Si vas caminando por el campo y ves una tortuga arriba de un poste de alambrado haciendo equilibrio¿qué se te ocurre?»
Viendo la cara de incomprensión del joven, continúa con su explicación:
– «Primero : No entenderás cómo llegó ahí.
Segundo : No podrás creer que esté ahí.
Tercero : Sabrás que no pudo haber subido solita ahí.
Cuarto : Estarás seguro de que no debería estar ahí.
Quinto : Serás consciente que no va a hacer nada útil mientras esté ahí.»«Entonces lo único sensato sería ayudarla a bajar.»
Palabras para el Blogcionario:
*Tortuga:
*Mes:
*Aniversario:
Así es, seguidoras y seguidores de este blog que aspira a seguir luchando por ese mundo de mañana con el que soñamos, mañana miércoles cumplimos nuestro primer mes y, para celebrar el trabajo hecho hasta ahora, el que seguiremos haciendo y mejorando y la relación que ha ido surgiendo a un lado y otro de la pantalla, presentaremos, junto a una entrada especial, alguna sección nueva. ¡Estén atentxs a sus dispositivos electrónicos! Hoy les dejamos con esta viñeta para la reflexión y, mañana jueves, mucho más.
¡Gracias por su interés y su atención!
Sé cómo encontrar a Willy el Tuerto. No quisiera alarmaros, pero sé cómo encontrar a Willy el Tuerto. No tengo ningún mapa (todavía), ni ningún doblón que me marque un punto de partida y la ruta que, de puro sencilla, no se la haya ocurrido aún a nadie. No tengo calavera de metal que me sirva de improvisada llave y ni si quiera he leído el diario de Chester Copperpot. Pero sé cómo encontrar a Willy el Tuerto. Y lo que es más importante: sé que hay que encontrar a Willy el Tuerto. No ya por su tesoro, que tal vez nos ayudase a pagar la hipoteca a esos malditos especuladores que quieren desahuciarnos para convertir nuestro barrio en un campo de golf, o en viviendas vacías para los bancos, o en el negocio de los que no agotan su avaricia (ojalá que cuando tiren nuestra casa se les caiga encima… y les pille las pelotas). Tampoco por ser la única salida posible, a pesar de tener a tantos Fratellis pisándonos los talones, asustándonos a veces y enrabietándonos otras, queriendo arrebatarnos el premio que nos pertenece o, lo que es peor, intentando separarnos. A nosotros. Separarnos a nosotros. Malditos Fratelli…
Sé que hay que encontrar a Willy el Tuerto porque podemos encontrar a Willy el Tuerto. Sólo por eso merece la pena arriesgarse. Sé que hay que encontrar a Willy el Tuerto porque juntos podríamos sortear absolutamente todas las trampas (y las tuampas) que quisiera ponernos, porque nos complementamos (tú tocas el piano, tú sabes de fontanería y tú confundirías una vela con dinamita), porque el camino y la aventura nos llama, porque necesitamos volver a soñar con historias de barcos pirata, tesoros escondidos, buenos y malos, finales felices, beso a la chica (o a la de nuestro hermano) y luchas para salvar a nuestros amigos. Sé que hay que encontrar a Willy el Tuerto porque a vuestro lado no me da ningún miedo, absolutamente ningún miedo, leer que «el rufián que intentare descifrar el contenido de este mapa pagará su osadía con la más terrible de las muertes«, porque a vuestro lado me río de la más terrible de las muertes. Sé que hay que encontrar a Willy el Tuerto porque no abandonaríais jamás en el pozo de los deseos, porque vuestro deseo sería seguir adelante juntos, adentrarse en la gruta, inventarse la forma de continuar, imaginar, rasgar velas con la «s» de Superman al pecho, saltar al agua desde el tablón si fuera necesario.
Hoy he salido del cine emocionado (he llorado un poquillo) y con una idea clara en la cabeza: quiero encontrar a Willy el Tuerto y me niego a renunciar a la aventura. Me niego a dejar de soñar y resignarme a creer que es imposible encontrar tesoros ocultos en barcos piratas perdidos. Además, lo voy a repetir: sé cómo encontrar a Willy el Tuerto. Y no tengo mapa, ni doblón, ni punto de partida, ni ruta sencilla, ni calavera de metal, ni diario de Copperpot…
Pero tengo a mis Goonies. Y los Goonies nunca dicen muerto.
No necesito más.
Están volviendo a representar ‘Luces de bohemia’ en Madrid. Debieran representarla siempre. Les dejo con esta reflexión en vídeo, indignada hasta la médula, para que la mastiquen durante este fin de una semana llena de Gallardones, Camps, casinos de color verde Esperanza o verde Botella, juicios a quien se atreve a juzgar lo presuntamente injuzgable, funerales gaiteros por triplicado con arzobispo incluido, servicios públicos cubiertos por voluntarios y 5,27 millones de parados. Ustedes sabrán. Yo estoy hasta el gorro.
«MAX: Yo soy un poeta ciego.
EL PRESO: ¡No es pequeña desgracia!… En España el trabajo y la inteligencia siempre se han visto menospreciados. Aquí todo lo manda el dinero.
MAX: Hay que establecer la guillotina eléctrica en la Puerta del Sol.»
-Luces de bohemia, escena VI-
Me entero de que hoy, San Francisco de Sales, es el día de los periodistas, y me entero, aparte de porque tuiter es a los días internacionales de no-sé-qué lo que facebook es a los cumpleaños que nunca recuerdas, porque la Asociación de la Prensa de Madrid ha presentado con motivo de la fecha una Declaración en la que se denuncia (al fin) de manera tajante la degradación que está sufriendo la profesión. Aunque me faltan nombres y apellidos en el documento, ciertamente iba siendo hora de concretar de forma oficial ese #gratisnotrabajo que muchxs profesionales llevamos gritando desde hace tiempo (la mayoría de las veces, desafortunadamente, en tertulias de café). Como dato anecdótico, caigo en la cuenta de que la cafetería a la que iba a hacer pellas durante mis años de instituto se llamaba, precisamente, San Francisco de Sales. La vida. Tiene estas cosas, supongo.
Sin embargo, la fecha me hace saltar el océano y la denuncia lícita, a la que me adhiero, y me lleva directamente hasta Honduras, donde ya van 17 comunicadores sociales y periodistas asesinados desde la toma de posesión de Pepe Lobo, heredero del golpe de Estado militar de Micheletti aún no resuelto pero rápidamente olvidado desde esta orilla tan pendiente de la actualidad. El reciente World Report 2012 de la organización Human Rights Watch (HRW), en su apartado de Honduras, remarcaba que «desde que Porfirio Lobo asumió la presidencia en enero de 2010 hasta noviembre de 2011, agresores no identificados asesinaron a al menos 12 periodistas. Muchas de las víctimas habían repudiado el golpe de Estado o habían informado sobre casos de corrupción o violaciones de derechos humanos. Otros periodistas han recibido amenazas de muerte.» Tanto es así que, el año 2010, el país centroamericano fue considerado por Reporteros Sin Fronteras el más peligroso del mundo para ejercer la profesión periodística, por encima de países en conflicto bélico como Irak o Afganistán. Sin embargo, acá, silencio. Y lo que duele más, silencio por parte de sus propios compañeros de profesión. Honduras no le importa a nadie.
Me llega precisamente hoy la noticia de que Gilda Silvestrucci, compañera de Radio Progreso, ese medio resistente en el que tanto pude aprender de la profesión y del compromiso total con la verdad que esta implica, está amenazada de muerte. Unas amenazas que llegan, casualmente, pocos días después de que denunciase, junto al Colectivo Periodistas por la Vida y la Libertad de Expresión, «al señor Porfirio Lobo Sosa, Presidente de la República, al General René Arnoldo Osorio Canales, Jefe del Estado Mayor conjunto de las Fuerzas Armadas, y al General Andrés Felipe Díaz, Jefe de la Guardia de Honor Presidencial, por delitos cometidos contra el ejercicio de los Derechos garantizados por la Constitución de la República, abuso de autoridad y tratos crueles, inhumanos y degradantes.» El relato, que se puede leer en la página de Radio Progreso, es estremecedor y provoca, de pura impotencia, la rabia y la nausea. Tras varios días de sospechas sobre vehículos que, al parecer, la seguían, recibió una llamada anónima que le decía «ya sabemos que tenés tres hijos, que la mayor tiene 15 años, que ahorita andás en la calle con tu hijo de 7, y que la mayor está en tu casa, cuidando a la niña de 1 año, y te vamos a matar.» Todo por ser periodista. Todo por buscar la verdad.
Es por casos como este por lo que merece la pena proteger la profesión, es por esto que es tan importante procurar y fomentar la existencia de periodistas independientes que se arriesguen a denunciar y a buscar más allá de lo que ofrecen las agencias (tan controladas), es por esto que es lícito y urgente un documento como el de la Asociación de la Prensa de Madrid, ya que un periodismo digno exige una remuneración y unas condiciones de vida dignas. Porque sin periodistas independientes, casos como el de Gilda Silvestrucci y tantos otros profesionales comprometidos quedarán silenciados. Porque si tiene algún sentido o alguna coherencia esto del #diadelosperiodistas más allá de la autopalmadita en la espalda, llevará asociado, a la fuerza, el nombre de Gilda Silvestrucci.
Uno de los personajes que me traje en la mochila hondureña fue, paradójicamente, el Mahatma Gandhi. Su frase «no hay camino para la paz, la paz es el camino» presidía, junto a su retrato y el de Monseñor Romero, uno de los muros de Paso a Paso, el centro juvenil para chavos y chavas con ganas de soñar y saberse especiales donde tanto aprendí, disfruté y viví junto a mis amigos Silvia y a Óscar. El mero hecho de invocar el nombre del personaje convertido en icono del pacifismo y la no violencia en uno de los sectores más peligrosos de la ciudad que hace pocos días ha recibido el más que dudoso honor de ser la más violenta del mundo, por encima ya de Ciudad Juárez, era y es en sí mismo un acto cotidiano de heroísmo. Así, sintiéndome interpelado por la mirada que refugiaban los lentes redondos, devoré la biografía del líder independentista de India.
Una de mis aficiones desde el bachillerato consiste en investigar qué era lo que leyeron los personajes que admiro de las más diversas disciplinas para convertirse en lo que luego fueron. Qué versos inspiraron a tal poeta, qué ideas trastocaron a aquel filósofo, qué novela puso en pie al héroe… En algunos casos, si el personaje me fascina especialmente o siento que hizo las cosas como deben hacerse, me adentro en sus lecturas con el ánimo de que se me contagie algo que me ayude a hacer de este mundo ese otro en el que creo. Tras leer, de manera providencial, algunos capítulos de ‘El Reino de Dios está en vosotros’, de Lev Tolstoi, y a la espera de conseguir un ejemplar decente del ‘Baghavad gita’, anoche me terminé ‘Sobre el deber de la desobediencia civil’ de Henry D. Thoreau, tres de los libros que marcaron definitivamente y para siempre la lucha y la vida del Mahatma Gandhi.
No he podido evitar, tras mi lectura con nocturnidad y alevosía, rescatar algunas frases del libro y compartirlas con vosotros y vosotras, no sea más que por recordármelas a mí mismo y lanzarme a ponerlas en práctica. Son 18, las mismas que años hacen falta para ser considerado mayor de edad, en espera de que sirvan de abono para una revolución madura. Que las disfruten:
1.- «¿Debe el ciudadano someter su conciencia al legislador por un solo instante, aunque sea en la mínima medida? Entonces, ¿para qué tiene el hombre su conciencia? Yo creo que debiéramos ser hombres primero y ciudadanos después. Lo deseable no es cultivar el respeto por la ley, sino por la justicia. La única obligación que tengo derecho a asumir es la de hacer en cada momento lo que crea justo.»
2.- «Unos pocos, como los héroes, los patriotas, los mártires, los reformadores en un sentido amplio y los hombres sirven al Estado además con sus conciencias y, por lo tanto, las más de las veces se enfrentan a él y, a menudo, se les trata como enemigos.»
3.- «Todos los hombres reconocen el derecho a la Revolución, es decir, el derecho a negar su lealtad y oponerse al gobierno cuando su tiranía o su ineficacia sean desmesurados e insoportables.»
4.- «(…)cuando una sexta parte de la población de un país que se ha comprometido a ser refugio de la libertad está esclavizada, y toda una nación es agredida y conquistada injustamente por un ejército extranjero y sometida a ley marcial, creo que ha llegado el momento de que los hombres honrados se subleven y rebelen.»
5.- «Si le he quitado injustamente la tabla al hombre que se ahoga, debo devolvérsela aunque me ahogue yo.»
6.- «Por cada hombre virtuoso, hay novecientos noventa y nueve que alardean de serlo.»
7.- «Incluso votar por lo justo es no hacer nada por ello. Es tan sólo expresar débilmente el deseo de que la justicia debiera prevalecer.»
8.- «Si me entrego a otros fines y consideraciones, antes de dedicarme a ellos, debo, como mínimo, asegurarme de que no estoy pisando a otros hombres.»
9.- «Al soldado que se niega a luchar en una guerra injusta le aplauden aquellos que aceptan mantener al gobierno injusto que la libra.»
10.- «¿Cómo puede estar satisfecho un hombre por el mero hecho de tener una opinión y quedarse tranquilo con ella? ¿Puede haber alguna tranquilidad en ello si lo que opina es que está ofendido?»
11.- «Un hombre con más razón que sus conciudadanos ya constituye una mayoría de uno.»
12.- «Estoy seguro de que si mil, si cien, si diez hombres que pudiese nombrar, si solamente diez hombres honrados, incluso si un solo hombre honrado en este Estado de Massachussets, dejase en libertad a sus esclavos y rompiera su asociación con el gobierno nacional y fuera por ello encerrado en la cárcel del condado, esto significaría la abolición de la esclavitud en América.»
13.- «La reforma cuenta con docenas de periódicos a su favor, pero ni con un solo hombre.»
14.- «bajo un gobierno que encarcela a alguien injustamente, el lugar que debe ocupar el justo es también la prisión.»
15.- «Si las alternativas son encerrar a los justos en prisión o renunciar a la guerra y a la esclavitud, el Estado no dudará de cuál elegir. Si mil hombres dejaran de pagar sus impuestos este año, tal medida no sería ni violenta ni cruel, mientras que si los pagan, se capacita al Estado para cometer actos de violencia y derramar la sangre de los inocentes. Esta es la definición de una revolución pacífica, si tal es posible.»
16.- «(…)aquellos que afirman la justicia más limpia y, por tanto, los más peligrosos para un Estado corrompido, no suelen haber dedicado mucho tiempo a acumular riquezas.»
17.- «Pero los ricos (y no se trata de comparaciones odiosas) están siempre vendidos a la institución que les hace ricos. Hablando en términos absolutos, a mayor riqueza, menor virtud; porque el dinero vincula al hombre con sus bienes y le permite conseguirlos y, desde luego, la obtención de ese dinero no constituye en sí mismo una gran virtud. El dinero acalla muchas preguntas que de otra manera tendría que contestar, mientras que la única nueva que se le plantea es la difícil pero superflua de cómo gastarlo.»
18.- «Decía Confucio: Si un Estado se gobierna siguiendo los dictados de la razón, la miseria y la pobreza provocan la vergüenza; si un Estado no se gobierna siguiendo la razón, las riquezas y los honores provocan la vergüenza.»
Y en mi cabeza, los CIEs, las detenciones arbitrarias, la violencia de los antidisturbios contra manifestaciones pacíficas, el príncipe Felipe sentándose a la mesa de los que matan campesinos y golpean al pueblo en Honduras…
Sean tod@s bienvenid@s a este ‘Mundo de Mañana’ que, con esta entrada, comienza su andadura oficial tras varios meses de preparación, reflexiones compartidas, encuentros, cafés e iluminaciones.
Hoy es nueve de enero. En unas horas la Luna llena de especial pureza que regala el primer mes del año estará sobre nuestras cabezas. Si atendiéramos a los más tremendistas augures de los sueños mayas, nos quedarían exactamente 346 días para intentar arreglar este mundo que tenemos. Parece un buen momento (tal vez como cualquier otro con cualquier otra buena excusa) para lanzar este proyecto.
La página que tienen ante sus pantallas nace con vocación de medio de comunicación, tanto de lo que va aconteciendo en el mundo como de lo que va discurriendo por el mío propio. Junto todos mis anteriores espacios en internet en uno solo, el que ahora les estoy presentando, para intentar dar la coherencia de una única voz a mis reflexiones, visiones, inspiraciones y trabajos acerca la realidad que nos rodea. El nombre de la página, que queda mejor explicado en el ‘Manifiesto’ de la pantalla de inicio, responde a una lógica sencilla. Ya existía un genial medio online de humor bajo el nombre de ‘El Mundo Today‘ y existía también ese otro medio, también de humor (este no tan bueno), que responde a ‘El Mundo‘. Se hacía necesario ya un ‘Mundo de Mañana’ que hablase de revolución, utopía, esperanza y sueños.
Como no podía ser de otra manera, en este ‘Mundo de Mañana’ la actualidad la marcarán, no las grandes agendas de los medios tradicionales, sino los acontecimientos que permanecen solapados bajo los titulares de humo de nuestra sociedad de la sobreinformación. Se hablará, desde los distintos formatos que ofrece el menú principal, de la «cara b» de la crisis, de l@s que la llevan sufriendo desde mucho antes de que llegase a nuestros bolsillos, y lo haré con un único acento, el que marcan la denuncia (profética) y la esperanza (organizada). Mi brújula, también para esto, sigue apuntando al Sur.
Todo lo anterior no impide, ni mucho menos, que también se hable desde estas páginas de lo que sucede y duele acá. Es acá donde nacen las causas que oprimen a la mitad del mundo y no hay acto que nos indigne en esta orilla (v.g. los trajes de Camps) que no esté relacionado, si se rasca un poquito, con las consecuencias de la miseria en el Sur (v.g. la eliminación de la cooperación al desarrollo en la Comunidad Valenciana). Creo firmemente que los pueblos empobrecidos no necesitan que nosotros, el «buen Norte», les demos la mano, sino que les quitemos de una vez el pié de encima.
El menú que presenta el ‘Mundo de Mañana’ está pensado para que puedan encontrar fácilmente, y de forma diferenciada, mi opinión diaria sobre la actualidad (Actualidad), mis blogs de viaje realizados y los que estén por venir (Cuadernos de Viaje), mis poemas (De Carne y Verso), los reportajes que vaya publicando en otros medios (Reportajes) y, en un futuro inminente, el podcast semanal Radio Nowhere. También me permitirán que en alguna ocasión les haga partícipes de lo que voy viviendo en mi día a día desde la pestaña (Bitácora). Avisad@s quedan…
Nace pues esta página llorando, pero llorando como lo hace un bebé al nacer. Ese primer llanto, ese vagido inaugural doloroso pero necesario (imprescindible) para comenzar una nueva vida. Ojalá este llanto gritado de la denuncia acompañe a esos otros muchos llantos revolucionarios en la construcción de ese otro mundo posible. Porque desde el ‘Mundo de Mañana’ preferimos creer en las profecías que hablan del «tiempo de las mariposas y los ruiseñores» que en aquellas en las que «está escrita la destrucción del mundo». Como la de los mayas.
Invitados quedan a esta casa, que ya es suya. Entren, lean, trasteen, comenten y, si les gusta algo, compartan. Gracias por su visita.